La Voz de Galicia

«Para llegar a la paz hay que superar las causas del conflicto»

Internacional

Entrevista | Javier Chamorro, alias «Comandante Antonio García» El jefe de la delegación del rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) se muestra optimista ante el diálogo abierto con el Gobierno colombiano en La Habana

17 Dec 2005. Actualizado a las 06:00 h.

Aunque visten de civil, se les nota que el traje y la corbata les resultan incómodos. Tienen pinta de curas rojos que un día cambiaron la sotana por el fusil. Son los representantes del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, que llegaron a Cuba para explorar, una vez más, las posibilidades de abrir un diálogo con el Gobierno colombiano que ponga fin a 40 años de lucha armada. Están arropados por un nutrido grupo de apoyo de los países amigos que hacen el papel de «garantes» y «favorecedores», entre ellos varios españoles. El pasado viernes iniciaron formalmente las conversaciones en un hotel de La Habana, bajo la atenta mirada de Gabriel García Márquez. Al frente de la delegación del ELN está Javier Chamorro Acosta, alias Comandante Antonio García, miembro del Comando Central y número dos de la segunda guerrilla más importante de Colombia, que se estima que tiene entre 3.000 y 5.000 hombres. -¿Por qué ahora esta iniciativa de Paz, en pleno proceso de desmovilización de los paramilitares? -El proceso seguido con los paramilitares manejó una visión de lo que es la paz. Se ha querido transmitir al país la idea de que el hecho de dejar las armas es el tema esencial de los procesos de paz. Queremos que el país conozca nuestro planteamiento de paz: si los problemas estructurales no se resuelven, difícilmente se podrá hablar de paz. -Pero Colombia está en un momento preelectoral. -Sí, pero debemos recordar que en el anterior escenario electoral había dos propuestas: una, que se inclinaba más por la solución política del conflicto, y otra, que apostaba por la solución militar. Ganó la propuesta de la guerra. Ahora vemos que el candidato a la reelección está planteando el tema de la paz. ¿Será que al fin han entendido que la guerra es una política equivocada y que es mejor construir alternativas de paz? Si ese escenario de diálogo con el Gobierno ayuda a esclarecer eso, el que gana es el país. El momento electoral puede ser bueno para que el país conozca las iniciativas de paz. -¿Cuáles son las prioridades que el ELN van a plantear en este diálogo? -La esencia de nuestra propuesta de paz radica en superar las causas de orden social, económico y político que originan el conflicto. Si el Gobierno no reconoce que esas son las causas del conflicto, va a ser muy difícil construir un camino de paz. Para llegar a la paz hay que superar esas causas. El segundo punto esencial es la crisis humanitaria. Si los procesos de paz pasan de largo ante el drama humanitario, jamás se construirá la paz. -Usted dijo que para que el proceso de paz avance también hay que contar con las FARC. ¿No puede el ELN avanzar por su cuenta? -Yo dije que estamos convencidos de que los compañeros de las FARC están presentes en la estrategia de solución política del conflicto, porque la paz ha de ser una sola y de todos. Entendemos que se puede no estar presente físicamente, pero sí en las aspiraciones porque en otros momentos hemos compartido estos mismos escenarios en México y Caracas. Por circunstancias del conflicto y de la vida hoy no podemos estar juntos. Lo ideal sería que estuviésemos juntos para construir la paz porque todos somos colombianos. Que tengamos diferencias no quiere decir que en el ideario de construir una nación no tengamos puntos de convergencia. -¿Ha escuchado algo nuevo al representante del Gobierno colombiano? -Pienso que la presencia del Gobierno en este escenario vale más que mil palabras, porque es un hecho. -En más de 40 años de lucha, los distintos Gobiernos colombianos no han conseguido derrotarlos a ustedes, ni ustedes a ellos. Se plantean dar el salto a la política, como han hecho otras guerrillas de la región? -La existencia de la insurgencia colombiana tiene que ver con las imposibilidades de participación política en movimientos de oposición. Eso llevó a que las armas puedan ser una garantía para estructurar una propuesta política. Eso aún sigue siendo una realidad en Colombia porque los factores de violencia y dominación siguen imperando. Aunque los medios de comunicación no reflejen esa realidad, la violación de los derechos humanos sigue siendo moneda común. El hecho de que en América Latina hayan fructificado gobiernos alternativos se debe a la crisis estructural que viven los países de la región como consecuencia del neoliberalismo, que ha inhabilitado a los partidos tradicionales para seguir gobernando. Se está registrando un ascenso del movimiento social hacia la lucha política. Colombia no escapa a esa tendencia. -¿Qué piensan sus tropas de todo esto? ¿No están ya cansados de tanta guerra? -Para poder venir acá primero tuvimos que hacer una consulta en la dirección nacional, para ver si había condiciones para un diálogo. Después, convocamos a las comandancias regionales. Con ese respaldo estamos aquí. Todo ello supone que no hay ninguna desbandada, sino un mando que convoca, que explica, analiza y toma en consideración la visión de sus bases.


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