La Voz de Galicia

Nadie confía en la misión de Powell

Internacional

AGENCIAS JERUSALÉN

El secretario de Estado se enfrenta a la negativa de Sharon a retirarse y al escepticismo de Arafat El secretario de Estado de EE UU, Colin Powell, se enfrenta a una difícil misión en Oriente Medio con la negativa de Ariel Sharon a replegarse de Cisjordania y al escepticismo de Yaser Arafat, que se limita a exigir que se cumplan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y la llamada Declaración de Madrid. Las posibilidades de conseguir un alto el fuego son muy remotas, por no decir imposibles. Powell se entrevistará hoy con Sharon en Tel Aviv y mañana lo hará con Arafat en la sitiada Ramala.

11 Apr 2002. Actualizado a las 07:00 h.

El primer objetivo de Powell es hacerse con una idea más clara sobre cuáles son los planes del primer ministro israelí y del presidente palestino para ver si es posible encontrar algún cabo del que poder tirar para desenredar el ovillo. Powell llegó anoche a Tel Aviv procedente de Jordania, con un mensaje claro de la comunidad internacional: que Sharon cese de inmediato la operación Muro de Defensa. Para ello, tendrá que medirse con el tradicional aliado de Estados Unidos: Israel. Negativa No parece que lo tenga fácil a juzgar por las declaraciones de un Sharon envalentonado, que advirtió ayer que el Ejército «no saldrá de Nablús, Jenín, Ramala y Belén, salvo que los terroristas se entreguen». Además añadió que volverá a entrar a «los lugares donde haya actividades terroristas» siempre que lo crea necesario y puso como ejemplo la operación de ayer en Tulkarem, en la cual «fue detenida una palestina que había programado un atentado-suicida». «Tras un período de tranquilidad -afirmó-, las fuerzas se replegarán a las zonas C», bajo control de Israel, que equivale al 73% de Cisjordania. Para que no quedaran dudas de su posición, aclaró el concepto de las llamadas zonas de amortiguación que piensa crear, que -dijo- «se trata de una línea de unos cinco kilómetros de ancho dentro la Línea Verde», es decir, en el interior del territorio palestino. Desde su confinamiento en Ramala, Yaser Arafat no tiene nada que decir a Powell más que se cumpla lo dicho en Naciones Unidas y en Madrid. «No hablaremos de nada. No nos comprometeremos a nada hasta que la retirada se produzca y así podemos estar durante cien años», dijeron fuentes de la Autoridad Nacional Palestina. «Si el presidente George W. Bush y Powell no logran que el Ejército salga de Ramala, nos preguntamos cómo lograrán que abandone Jerusalén (Este)», aseveraron en relación al plan saudí que propone la retirada de Israel de los territorios ocupados en la Guerra de los Seis Días.


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