Los palestinos han rechazado el plan de paz que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, presentó al Gobierno estadounidense por considerar que demuestra «sus intenciones colonialistas». El plan de paz consiste en una retirada israelí llevada a cabo en diversas fases que concluiría con la creación de un Estado palestino con soberanía limitada, y cuyas dimensiones estaban delimitadas en un mapa.