Verano con mirada larga
Galicia
21 Jul 2025. Actualizado a las 05:00 h.
A medida que Galicia se adentra en el corazón del verano, el balance turístico que se dibuja para lo que resta de julio y agosto parece confirmar las tendencias consolidadas de años anteriores. Agosto, como es habitual, alcanzará las cotas más elevadas de ocupación, impulsado por la fidelidad de los visitantes nacionales —turistas del resto del España que eligen Galicia, entre otros motivos, por su autenticidad, su gastronomía, su oferta cultural y su clima amable—, seguidos de los propios gallegos, que redescubren su tierra con renovado entusiasmo, y finalmente los viajeros internacionales, aún en cifras menores, pero con un crecimiento sostenido.
Sin embargo, en un mundo donde la capacidad de anticiparse marca la diferencia, sorprende que aún debamos mirar por el retrovisor. Las estadísticas oficiales llegan a cuentagotas, con datos que, en pleno julio, solo alcanzan hasta mayo. El recientemente implantado Sistema de Inteligencia Turística de Galicia, una herramienta llamada a revolucionar la planificación y gestión del sector, promete ser un faro en esta niebla informativa. La esperanza está en que, gracias al big data y al small data recopilados de forma continuada y accesibles en tiempo real, podamos contar con diagnósticos más ágiles y proyecciones más certeras en próximos años.
Por ahora, los nuevos cuadros de mando lucen bien, pero no despejan del todo la incógnita. En este contexto, conviene recordar que el objetivo no puede ser únicamente crecer en cifras. Resulta vital preservar la sostenibilidad del destino, aunando esfuerzos para que sea cada vez más inteligente. Galicia no necesita visitantes que pasen de largo, sino turistas que entiendan nuestras costumbres, convivan con respeto y empatía con la población local y se integren en la experiencia del lugar.
El sector turístico coincide en el diagnóstico: los meses de abril, mayo y junio han mejorado notablemente en llegada de visitantes con respecto a años anteriores. Julio, en cambio, ha comenzado con más pausa. Una pausa que tal vez nos invite a reflexionar una vez más sobre qué turismo queremos y hacia dónde queremos caminar. El número importa, sí, pero mucho más lo hace el cómo.