Fallece el bebé herido el martes en el accidente del corredor de O Morrazo en el que murió su abuela
01 May 2010. Actualizado a las 02:00 h.
Vigilancia intensiva e incremento de los controles. Es la medida inmediata anunciada por los responsables de la seguridad vial en Galicia después de la tragedia que marcó el mes de abril en las carreteras de la provincia de Pontevedra, pero fundamentalmente en dos vías: la N-640 y, sobre todo, el corredor de O Morrazo. «Reforzaremos la vigilancia, con más patrullas y con más presencia», explica el teniente coronel José Hermida, jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia. Incluso se trasladará a la zona el helicóptero de la DGT para frenar la escalada de accidentes mortales, como explicó María Victoria Gómez Dobarro, jefa de Tráfico en Pontevedra, quien lamentó la escalada de accidentes mortales de este mes en la red viaria que tiene a su cargo, en la que se registraron 11 de las 17 víctimas mortales de abril en Galicia.
El último fallecido es el bebé de seis semanas que resultó herido en el accidente ocurrido el martes en el corredor de O Morrazo. El bebé, que viajaba con su madre, una tía y su abuela, murió ayer por la tarde, a las 18.15 horas, en la uci pediátrica del Hospital Xeral de Vigo, según informa Jesús Santos, corresponsal de La Voz en Cangas. El bebé viajaba en una silla adaptada que había sido instalada en el asiento del acompañante. Pese a ello, y como consecuencia del violento choque frontal con el otro vehículo, el niño sufrió graves hematomas en todo el cuerpo de los que no logró recuperarse. Con su muerte y la de su abuela son ya siete las personas que han perdido la vida en lo que va de año en este vial. El conductor del vehículo que causó el accidente al invadir el carril contrario sigue grave en Povisa, al igual que la tía del bebé. La madre del niño continúa en la uci del Xeral, grave, aunque estable.