Un 95% de los casos denunciados se resuelven antes de 72 horas
La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen abierta la investigación en busca de nuevas pruebas
24 Aug 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Cruzaron el umbral de sus casas hace once, seis, cuatro o tres años y ya no regresaron. Las fichas de búsqueda de once personas desaparecidas en Galicia en la última década se llenan de polvo en los archivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Los agentes siguen buscando, mientras las familias de María José Arcos, Rogelio Núñez, Fernando Cuadrado, Purificación Ares, Guillermo Collarte, José Antonio Creo, Enrique López y Manuel López, Fernando Reiriz y su amigo Luis, siguen esperando porque -dicen- la esperanza es lo último que se pierde.
Sus historias son casos excepcionales porque, según fuentes de la Guardia Civil, son muy pocas las personas que «se evaporan». Aún así forman parte de la estadística en la que se registran todas las denuncias por desaparición efectuadas en Galicia. Entre enero y agosto de este año, la Policía Nacional recibió un total de 241, mientras que la Guardia Civil contabilizó entre el 2000 y el 15 de agosto del 2002, un total de 645.
Un 80% de estas alertas, según la Policía Nacional, hacen referencia a menores que retrasan su entrada en los centros en los que cumplen condena o huyen de sus hogares por motivos familiares. Otras muchas notificaciones aluden a personas mayores que se desorientan y se pierden, o a adultos que lo único que desean es tomar un respiro.
Encontrar alguna pista de estos desaparecidos es cuestión de días. Según la Guardia Civil,, un 95% de los casos se resuelven en un plazo inferior a las 72 horas. Además, fuentes de ese cuerpo y de la Policía Nacional matizan que la ausencia de una misma persona puede darse a conocer en más de una ocasión y en distintos cuerpos.
José Luis Montero, coordinador de Desapariciones de la Policía Nacional de A Coruña, pone el ejemplo de un joven ingresado en un centro de menores coruñés que, en lo que va de año, se ha escapado ya en seis ocasiones.
Las separaciones matrimoniales, las herencias, las bodas clandestinas entre personas de raza gitana que huyen para consumar su amor, o la proliferación de