La Voz de Galicia

Sing Street: un viaje nostálgico al pop ochentero que cumple diez años

Fugas

C. Peralta
Fotograma de la película «Sing Street», que cumple este marzo diez años de su estreno en Irlanda.

John Carney creó una película autobiográfica sobre los sueños de juventud de una generación dublinesa que se refugió en la música para salir adelante

20 Mar 2026. Actualizado a las 16:14 h.

El rock an roll es un riesgo. Es uno de los primeros consejos que le da Brendan (Jack Reinor) a su hermano pequeño Conor (Ferdia Walsh-Peelo) en Sing Street, el nostálgico homenaje del director John Carney a la música de los ochenta en un Dublín deprimido que, más de cuarenta años después, es tan solo un recuerdo. La película cumplió esta semana diez años de su estreno el 17 de marzo en Irlanda y cuenta las peripecias de un adolescente para crear una banda de verdad. Y todo porque no se le ocurrió otra cosa que decirle a Rapinha, la chica que siempre se fuma un pitillo en la acera que está frente a su colegio.

Mucho ha cambiado la capital del país desde entonces. Carney dijo en varias entrevistas que la música le sirvió de vía de escape y de modo de supervivencia en aquellos años adolescentes en el distrito Dublín Sur que recreó en este filme. Conor sufría las consecuencias de un matrimonio tan irreversible como quebrado, el de sus padres. El divorcio solo fue legal diez años después.

También ha cambiado el colegio Synge Street. Centenario, de educación católica y exclusivo para estudiantes varones, admitirá a mujeres a partir de septiembre de este año. Carney, que como muchos nombres ilustres de Irlanda pasó por sus aulas, lo describió como una prisión y reconoció que la película muestra una versión suavizada de la realidad. La primera vez de Conor en el centro, al que llega abocado por los problemas económicos de sus padres, muestra peleas, cigarrillos y miradas de vértigo entre acordes de Motörhead.

La música, del mismo modo, ha cambiado mucho y también los soportes que utilizamos para escucharla. Los casetes que Conor le regala a Rapinha para que escuche los avances de Sing Street son, con permiso del auge vintage, una excepción en pleno 2026.

Las tendencias migratorias en Irlanda son positivas a día de hoy, pero no lo eran tanto en los ochenta. El incomparable drama de los cincuenta y los sesenta parecía historia hasta que llegaron los ochenta. Entre 1981 y 1986, etapa en la que está ambientado este largometraje, 75.000 irlandeses abandonaron el país. Muchos eligieron la opción más próxima: cruzar el canal de San Jorge rumbo al Reino Unido. Ese es precisamente el anhelo de los protagonistas, que dibujan un futuro prometedor y esperanzado entre Dublín y el pueblo galés de Hollyhead.

Carney, además, consiguió cumplir un sueño de Sing Street de sus años de juventud. Las canciones de este grupo de jóvenes lampiños cuentan con la colaboración imprescindible de Gary Clark, el líder de la banda escocesa Danny Wilson, a la que el director admiraba. El disco incluyó el tema Go Now, escrito por el cantante de Maroon Five, Adam Levine, expresamente para que forme parte de la primera playlist de los muchachos de Sing Street.

 

La estela que inicia duran duran

La película contiene un sinfín de guiños a grupos exitosos de los ochenta. Los que los vivieron rememoran la banda sonora de aquel optimismo y los que no simplemente aprenden. El videoclip de Río, de Duran Duran, que toda la familia de Conor disfruta en su televisor, le sirve al chaval para encontrar inspiración tanto musical como estética. Así funciona con más clásicos de la época, siempre con la complicidad de su hermano Brendan, que le sirve de mentor, guía y profesor. La relación entre ambos será la batería de esta obra cinematográfica. El joven protagonista buceará entre otras influencias. Imitará el peinado de Robert Smith (The Cure) y se maquillará como Nick Rhodes (Duran Duran). Las extravagantes vestimentas del quinteto de Sing Street contrasta con la imagen de un Dublín gris y alicaído. Su primer videoclip, entre basuras y pintadas nazis, es prueba de ello.

En un alarde autobiográfico más, John Carney también tuvo un grupo en sus primeros años de relación con la música: La Vie. Ya más adulto, y antes de ser director, fue el bajista de The Frames. Pasados algunos años del estreno, Walsh-Peelo también se ha animado. Junto a su hermano Oisin hacen folk y rock en The Fynches.


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