La Voz de Galicia

«No hay mejor rival que el confiado»

Firmas

E. larriba La Voz / Pontevedra

Moreira defiende un modelo de ciudad accesible en materia de empleo

22 Jun 2014. Actualizado a las 07:00 h.

Jacobo Moreira, pontevedrés de adopción y abogado de profesión, proyecta una imagen pública que no se corresponde del todo con su faceta más personal. Entiende la política como una etapa enriquecedora, no como una carrera hasta la jubilación, y en algún momento piensa volver a su vida profesional.

-¿Cómo es Jacobo Moreira fuera de la política?

-Soy tímido, aunque alguien pueda pensar que no. Soy leal, disciplinado, serio cuando hay que tomarse las cosas en serio y también muy divertido cuando llega el momento de la diversión. Procuro cambiar el chip cuando estoy fuera de la política.

-¿Y cuál cree que es la imagen que tienen de usted los ciudadanos?

-Supongo que la que transmiten los medios de comunicación, la de una persona muy seria, hierática, que siempre habla de política. Mucha gente me comenta cuando me conoce que soy muy diferente a como pensaban. Cuando te entrevistan por la radio no te vas a poner a contar chistes, pero en la vida diaria soy una persona normal y corriente y procuro tomarme las cosas con mucho sentido del humor.

-Usted es de Santiago. ¿Cómo aterrizó en Pontevedra y cuántos años lleva viviendo aquí?

-Doce o trece años y aterricé aquí por amor, ¡jaja!, porque me casé con una pontevedresa. Yo vivía y trabajaba en Santiago. Al acabar la carrera estuve en dos despachos y luego trabajé en Finsa como asesor jurídico, pero siempre tuve la ilusión de tener mi propio despacho y cuando di ese paso esta ciudad me gustaba tanto que decidí establecerme aquí. Fue una decisión muy acertada.

-¿Y lo de entrar en política?

-Fue un poco por casualidad. Yo estaba vinculado al PP, pero nunca había participado activamente. Un día me propusieron formar parte de la candidatura y me pareció un reto interesante. La política la concibo como una etapa de mi vida, no para estar en ella hasta la jubilación. Supongo que te acaba cansando, como le pasa a Lores. Sinceramente, lo veo ya sin la ilusión que pudo haber tenido cuando empezó. Es algo natural y cuando llegue el momento volveré a ejercer mi profesión de abogado.

-¿Cree que para ser alcalde resta no ser un PTV?

-Está claro que no soy un pontevedrés de toda la vida, pero me siento pontevedrés. Aquí tengo mi vida, aquí monté mi despacho y aquí nacieron mis hijas. Esta ciudad es muy receptiva, muy acogedora y yo me he sentido muy bien recibido. Pontevedra me ha dado mucho y yo solo aspiro a devolverle un poco de todo lo que me ha dado.

-¿Cuál es su visión de Pontevedra como ciudadano, ideologías al margen?

-La veo como una ciudad preciosa, con una zona monumental maravillosa, un río que le da un perfil especial, una ciudad donde es fácil vivir, cómoda. Pero esto con matices. Muy cómoda para los que tenemos el privilegio de vivir en el centro y no tenemos que utilizar el coche para ir a trabajar. Seguramente los vecinos del extrarradio no opinan lo mismo. Pontevedra tiene mucho futuro, pero lo tiene que saber explotar.

-¿Cree prudente cargar contra un modelo de ciudad que al Bloque le ha sido tan rentable electoralmente?

-Nos han colgado el san benito de que hemos criticado la peatonalización y de que estamos en contra, cuando yo jamas he criticado eso. Lores peatonalizó calles, sí, hace siete, diez años. ¿Pero qué ha hecho en los últimos cuatro o seis años? Los ciudadanos quieren algo más. Qué pasa con la accesibilidad en materia de empleo. Qué difícil es montar aquí una empresa o conseguir una licencia. Cualquier industria que se quiera implantar en Pontevedra no encuentra suelo porque no tenemos un Plan General. Y no lo tenemos porque no les da la gana. Se han gastado 1.300.000 euros en hacerlo y está en un cajón. Mi modelo de ciudad es un modelo de creación de empleo, de riqueza, porque con eso se financian los servicios sociales. Hay una campaña de imagen, de propaganda, pero insisto, los ciudadanos siguen teniendo hoy los mismos problemas que hace 16 años. No es normal que los vecinos que viven al pie de una carretera nacional en Mourente todavía no tengan saneamiento, que es un servicio básico.

-¿Si Lores le dijera que está encantado con que sea usted el candidato del PP a la alcaldía, cómo lo interpretaría?

-Lo interpretaría como un rival confiado y no hay mejor rival que el confiado.

-¿El contencioso de los sueldos y las deserciones en su grupo eclipsaron su trabajo de oposición en el Concello? ¿Eso es otra rémora para las municipales?

-Eclipsó bastante, sí, pero creo que hicimos bien en no dejarnos doblegar, que hubiera sido lo fácil y a lo mejor no hubiera irradiado disparidad en el grupo. Pero en vez de resignarnos, doblamos esfuerzos sin ningún tipo de compensación y ese es el orgullo que hace falta en política. Las decisiones fueron acertadas y el tiempo pone a cada uno en su sitio.


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