La Voz de Galicia

Un sainete en el que todos pierden

Firmas

Manuel Blanco

24 Dec 2013. Actualizado a las 07:00 h.

Un quebradero de cabeza para todos. En eso se ha convertido la manida polémica de los sueldos. Para los dos socios del gobierno local, porque se enfrentan a un severo rapapolvo en forma de sentencia. Dice el magistrado ponente que tras la actuación de BNG y PSOE se escondía una represalia contra el grupo popular, una llamada de atención a ambos y una mancha en su expediente, se mire como se mire un asunto que, dicho sea de paso, nació con mal pie y al calor de un calentón más propio de un ring que de un salón de plenos.

¿Y el PP? Pues aún habiendo logrado una victoria judicial, los de Jacobo Moreira no salen demasiado airosos de este entremés. En primer lugar, porque toda esta polémica hizo saltar en su día las costuras del grupo municipal, con varios ediles declarados en rebeldía y un carrusel de críticas y dimisiones que puso en entredicho la figura del líder. Y en segundo lugar, porque la sentencia no tiene demasiado encaje en la línea argumental de austeridad que ha diseñado el PP pontevedrés. Hace unos días, sin ir más lejos, presentaba una moción para reducir a la mitad el gasto en los salarios de los cargos electos, un capítulo este que previsiblemente se verá engordado ahora con la devolución de sus nóminas a los ediles conservadores. Vamos, que pelear por unos salarios en los tribunales cuando se propugna un tijeretazo resulta, cuanto menos, una llamativa paradoja.

En definitiva, parece evidente que haber renunciado a la esencia de lo que representa la política, y que no es otra cosa que la negociación y la capacidad de llegar a acuerdos, ha dañado la imagen de toda la corporación. Negociar con el contrario resulta a veces un suplicio, pero no hacerlo tiene sus costes. Como este sainete, ¿no?


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