La Voz de Galicia

Crítica de arte: Amelia Palacios en Sargadelos

Firmas

Juana P. Luna
Amelia Palacios, ante su obra en la galería Sargadelos.

18 Mar 2013. Actualizado a las 10:33 h.

Observaba el mar y reía es el título de la exposición de pintura que Amelia Palacios nos ofrece en la galería Sargadelos y que podemos visitar a lo largo de este mes de marzo. Es esta la primera exposición que la autora dedica completamente al mar, el mar como motivo, como fondo, y también como arranque hacia el desarrollo de una especial sensorialidad en la que el movimiento, el juego, los pequeños matices,?se conjugan y nos muestran como lo caótico y el orden pueden funcionar juntos. Amelia crea espacios en los que el movimiento, la acción, el gesto, le dan el sentido a la obra; igual que el agua del mar está gobernada por el mover de las olas, la pintura está gobernada por el impulso de la mano en un gesto perfectamente visible y traducido por el rastro que este deja en la pintura. El ánimo, el sentir, se dejan ver por el gesto al igual que la mar picada se deja ver en la espuma y los encontronazos de las olas.

En ocasiones la pintora hace pequeñas series, y en cada uno de los cuadros que las conforman, y a partir de ligerísimos matices, se va desplegando este personal paisaje marino.

Hay algo de conmovedor, incluso de cierta dulzura en todas y cada una de las pinturas de Amelia Palacios, sugiriendo una placidez que la mayoría de las veces no es lo que la imagen representada nos dice. Observando sus mares escuchamos el bramar, el oleaje, el principio o el final de una tormenta,?lo caótico de lo que hablábamos antes. Pero el orden aparece implícito igual que la fuerza de la gravedad obliga al agua a pegarse a la tierra, así después de la tormenta viene la calma y viceversa. Sus series de cuadros funcionan así, evolucionando, cambiando, y volviendo al principio, en un devenir constante, igual que la naturaleza, sin fin, y también sin igual, pues aunque parezca igual un pequeño matiz lo convierte en otra cosa. Como en una canción, cada una de las pinturas nos invita a mirar a la siguiente, a observar los pequeños cambios.

El juego, la risa, la sencillez, evocan esa parte de dulzura que las obras respiran; el modo tan gestual en el que la pintora deposita el color, grises en su mayoría, constituyen un cuño indeleble. En ?Observaba el mar y reía? hay sugerencias no solo de mar, también aparece la mirada, la mirada observadora que filtra y carga de conmovedora intención lo visto, la mirada que selecciona, la mirada que participa del movimiento, la mirada que filtra y decide.

También aparece la risa, o la sonrisa, la diversión. Una forma de representación de la naturaleza que parece estar tan cercano a aquel Lluvia, vapor y velocidad de Turner, la naturaleza en su esencia, la comprensión de ésta a partir de la emoción que provoca en el pintor.

Al igual que en Turner, en el mar de Amelia Palacios, los horizontes dejan de serlo, el movimiento, la bruma, la luz filtrada a través del agua, las fuerzas naturales, dibujan y desdibujan lo visto y hacen que entendamos la esencia cíclica y vibrante de la Naturaleza y del arte.

Dónde

Galería Sargadelos, Rubalcava 30-32

Hasta el 31 de marzo

De 10.00 a 13.30 horas y de 17:00 a 21.00 horas, de lunes a sábado.


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