La Voz de Galicia

Una pareja unida por el triatlón

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Álex Méndez Pontevedra / La Voz

Aída Valiño y Gustavo Rodríguez comparten mucho más que la pasión por el deporte

01 Feb 2013. Actualizado a las 07:00 h.

Desde que se conocieron en el 2010, Gustavo Rodríguez y Aida Valiño han creado una sociedad prácticamente invencible. Entonces, Gustavo daba sus últimas pedaladas como ciclista profesional en las filas del Xacobeo Galicia, que desaparecería al final de aquella temporada. Por su parte, Aida estaba completando una de sus mejores campañas como triatleta, después de superar una lesión en el tobillo que le obligó a pasar por el quirófano dos años antes.

La pasión por el deporte les unió, y poco después iniciaban una relación que dura ya más de dos años. Desde entonces, apenas han vuelto a separarse. Y es que, más allá del ámbito personal, Aida y Gustavo comparten entrenamientos en su día a día, y ambos acumulan numerosos éxitos en el duatlón y el triatlón. De hecho su victoria del pasado sábado en el duatlón cros de Candeán, cada uno en su categoría, solo viene a engrosar una lista en la que ya figura el Campeonato Gallego de triatlón de larga distancia o el triatlón de Pálmaces, en Guadalajara, entre otros.

Aida, lucense de 25 años, dio sus primeros pasos en el deporte practicando natación, pero unos problemas de espalda le llevaron a decantarse por el triatlón a los 14 años. «Me propusieron probarlo porque no había que nadar tanto. Y hasta hoy», cuenta. Los resultados no tardaron en llegar, y en la temporada 2003-04 ingresó en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra. En su palmarés destacan éxitos como el décimo puesto en el Europeo júnior o su participación en Mundiales y pruebas de la Copa del Mundo. Más tarde, en el 2008, llegó el subcampeonato de Europa sub-23. Pero entonces, llegó la lesión en el tobillo que rompió, en parte, su progresión.

En el 2010, Aida recuperó su mejor nivel. Fue quinta en el Europeo sub-23 y volvió a participar en el Mundial, demostrando que tenía todavía mucho que decir en el triatlón. Y a finales de ese año empezó a preparar una nueva temporada ya junto a Gustavo, que después de no encontrar un hueco en el pelotón ciclista profesional tras la desaparición del Xacobeo Galicia decidió probar nuevos retos en el mundo del duatlón. Para Aida, el 2011 fue un año irregular, condicionado por sus problemas en el tobillo que le siguen impidiendo, aún a día de hoy, entrenar la carrera a pie como le gustaría. En cambio, para Gustavo los resultados llegaron de inmediato, y en su primer duatlón cros ya logró subir a lo más alto del podio. Después vinieron otros triunfos de calado como el Duatlón Villa de Gijón, dejando claro que su apuesta había sido acertada.

El año pasado, Gustavo dio un paso más en su transformación como deportista y empezó a centrarse más en el triatlón. La natación era su gran hándicap, pero con la ayuda de Aida su mejoría ha sido más que notable. «Ella es mi arma secreta para mejorar mi técnica y progresar en la natación. Pero todavía me lleva mucha ventaja. Si dice que no, miente», afirma Gustavo. «Bueno, pero después en la bici, él me lleva con el gancho», replica Aida.

Fruto de esa sana competitividad, en el 2012 ambos firmaron una gran temporada. Aida logró imponerse en el ránking nacional de triatlón, fue tercera en el Campeonato de España de distancia olímpica que se disputó en Pontevedra y segunda en el de distancia esprint, en Madrid. Por su parte, Gustavo demostró que ya está preparado para luchar con los mejores en el triatlón, especialmente en la media distancia.

Ahora, con la temporada 2013 aún comenzando, Aida ya se plantea objetivos. «Quiero pelear por el campeonato de España élite en la distancia olímpica, y volver a participar en las copas de Europa y del Mundo. Y también haré alguna prueba de media distancia», afirma. Esas son sus metas a corto plazo, pero Aida no esconde su sueño de cara al futuro. «Todavía es pronto, pero está claro que si dentro de dos años estoy bien, intentaré clasificarme para los Juegos de Río del 2016», asegura. Por su parte, Gustavo, a sus 33 años, se centra en la larga distancia, y espera completar su primer Ironman, el Challenge Barcelona-Maresme, en octubre. Y si las cosas salen bien, repetirá dos meses más tarde en Cozumel (México).

Para ambos, el 2013 ha empezado con buen pie. Él ha progresado notablemente en natación, y ella ha mejorado, más si cabe, sobre la bicicleta, su disciplina preferida. Y es que juntos forman un tándem perfecto, en la competición y fuera de ella.

«Ella es mejor que yo en la natación», dice Gustavo. «Pero en la bici él me lleva con el gancho», replica Aida


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