La Voz de Galicia

Los verdaderos pajes de los Reyes

Firmas

Rosa Estévez vilagarcía / la voz

Grupos de voluntarios trabajan para dar la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar

02 Jan 2013. Actualizado a las 07:00 h.

Papá Noel, con su corte de elfos y renos, lleva años intentando convertirse en el rey de las Navidades. Pero por estas latitudes, tan lejos de su Laponia natal, poco tiene que hacer el venerable anciano vestido de rojo. Nuestras Navidades ya tienen rey. En realidad, tres reyes auténticos que llegan desde Oriente con sus coronas brillantes y sus capas de armiño. Como Papá Noel, Melchor, Gaspar y Baltasar, que así se llaman sus majestades, entran en las casas a hurtadillas para dejar los regalos a los niños que se han portado bien. Pero antes de envolverse en la magia que los hace invisibles, se pasean por nuestros pueblos y ciudades dispuestos a compartir con pequeños y mayores un rato de ilusión elevada a la décima potencia. Esa dosis de magia colectiva que son las cabalgatas no serían posibles en la comarca de O Salnés sin la ayuda de grupos de voluntarios que, en algunos casos desde hace muchos años, trabajan para dar a los Reyes Magos el recibimiento que estos se merecen. Desde Pontecesures hasta O Grove, decenas de personas se afanan durante meses para que la visita real resulte perfecta.

Los recortes

Los auténticos pajes de Melchor, Gaspar y Baltasar en O Salnés hacen de todo: diseñan los carruajes en los que viajarán los Reyes, los adornan y los tapizan; planchan trajes; ayudan a sus majestades a acicalarse tras el largo viaje hasta estas tierras... En resumidas cuentas: se encargan de que todo esté bajo control, de que nada falle. Y lo hacen, normalmente, sin grandes alardes económicos, gastando lo justo. Y más ahora, cuando nadie, ni siquiera los Magos de Oriente, están a salvo del mordisco de la austeridad. «En esto cuesta trabajo recortar... Es la ilusión de muchos niños», nos dicen una de las mujeres que trabaja en la cabalgata de Vilagarcía. Otra matiza: el año pasado se recortaron las ayudas a los colectivos que embellecen el desfile «y algunos fallaron». En O Grove se verá si esa rebaja en el aguinaldo a las asociaciones tiene o no efecto este año en la comitiva real.

En cualquier caso, nuestros voluntarios tienen casi todo a punto. Solo hay algo que escapa a su control: el clima. Pero no se preocupen. A no ser que «caigan chuzos de punta», las cabalgatas saldrán a la calle.


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