El niño con guantes de oro
Firmas
El mosense Rubén Blanco, por quien mostró interés el Barça, se sentará con solo 16 años en el banquillo de Balaídos como portero suplente del Celta
09 Feb 2012. Actualizado a las 15:22 h.
Rubén Blanco Veiga (Mos, 25 de julio de 1995) se sentará mañana en el banquillo de Balaídos como portero suplente del Celta. A sus 16 años, en poco más de seis meses ha pasado del cadete de División de Honor al primer equipo. Cinco años atrás, cuando el conjunto celeste lo fichó del Santa Mariña, el joven guardameta tenía casi cerrado su pase al Barcelona. Un lustro después, más de un grande ha tocado a las puertas de Praza de España para llevarse a la última perla de A Madroa como desveló Paco Herrera. Hace poco firmó un contrato por cinco años más. En los mismo términos que Denis Suárez en su día.
Rubén irrupió en el mundo del fútbol con cinco años. Sus tíos habían jugado en el Santa Mariña, un clásico del fútbol de formación del área viguesa, y hasta allí lo llevó su padre. «Comenzó a jugar de muy pequeño y enseguida comenzó a sobresalir. Estuvo con nosotros hasta el primer año de infantil», recuerda José Carlos Blanco, el presidente del club. Con Rubén bajo palos, ganaron en una misma temporada Liga y Copa.
Blanco, admite que el Barcelona lo tenía casi atado cuando tocó a la portería del Celta. Los vigueses ya sabían de su existencia. Toni Otero, hoy coordinador del fútbol base, dirigía entonces a los alevines del club y tenía controlado el mercado. Se lo quiso llevar sin éxito al torneo de Canal Plus, poco tiempo después convenció al chaval y a sus padres. «Tengo una buena relación con ellos y los convencimos de que lo mejor era que se quedarse aquí», recuerda el responsable de la base celeste.
Rubén comenzó en el equipo infantil, pero casi desde el primer día ha trabajado con los preparadores de porteros de la casa: Patxi Villanueva, Manu Sotelo y Emilio López. También, debido a su proyección, ha estado la mayoría de las veces en equipos por encima de su edad. «Su potencial se veía desde alevines, pero este año ha llegado su explosión». Porque el curso 11/12 está siendo meteórico para un joven matriculado en primero de bachillerato. Comenzó en el juvenil de División de Honor, pasó al filial, se hizo un fijo en las convocatorias de la selección española sub 16 y sub 17 de la mano de Santi Denia y ahora la lesión de Yoel le garantiza seis semanas en el banquillo del primer equipo, con quien entrena a diario desde hace un mes.
«Si en cualquier momento tiene que jugar podemos estar tranquilos», sentencia Patxi Villanueva, el preparador de porteros del primer equipo. El que fuera guardameta céltico no se cansa de alabar «la tranquilidad que transmite», una cuestión casi hereditaria de todos los porteros formados en A Madroa.
Pero además, este niño de 16 años, posee un excelente juego de pies -«con la derecha y la izquierda»- y «también se defiende con las manos, en el blocaje como a la hora de sacar el balón», indica Patxi, quien le ve un amplio margen de mejora.
En esta temporada mágica, fue José Luis Mosquera, el entrenador del equipo de División de Honor, el primero que guió sus pasos. «Tiene unas condición innatas para la portería y además aprende muy rápido. Me gusta mucho como bloca el balón y su facilidad para estar bien posicionado».
Los tres técnicos coinciden además en lo bien que está asimilando todos los cambios y en su capacidad para acelerar el proceso de aprendizaje. Las caídas y algún matiz de los blocajes son las aspectos a pulir. La experiencia, es un bien que tan solo le darán los años y los partidos.
A nivel personal sus padres se encargan de que tenga los pies en la tierra. «Es muy humilde y trabajador, y eso es lo más importante», añade Toni Otero.
Tanto el club como sus entorno intentan protegerlo. «Estamos hablando de un niño», comentan, por eso el Celta ha optado por la fórmula Ricky Rubio -que no dio declaraciones hasta los 18 años-. Pero al mismo tiempo han dado los pasos precisos para blindarle. Si en su día apostaron por un contrato profesional con Denis Suárez, Rubén Blanco acaba de firmar por cinco años su relación contractual con la entidad celeste.