«Lo pactado con Somos Fene no choca con el programa electoral del PP»
Fene
El popular Gumersindo Galego acaba de recuperar la alcaldía, tras arrebatársela al nacionalista Juventino Trigo
15 Apr 2018. Actualizado a las 05:00 h.
Gumersindo Galego (Fene, 1962) volvía a la alcaldía, que ostentó en la pasada legislatura, hace justo nueve días, tras salir adelante la moción de censura, impulsada por su formación y Somos Fene, un grupo afín a las Mareas.
-¿Cómo está viviendo esta primera semana como regidor?
-Pues la verdad es que de forma muy diferente a la primera vez. Ahora sé cómo funciona el Ayuntamiento. Tengo una cultura municipal de la que carecía en 2011, y eso lo facilita todo.
-Le han llovido las críticas desde que se anunció la moción de censura contra Trigo. ¿Cuál le ha molestado más?
-Las críticas constructivas no me molestan. Lo que me incomoda es que gente que no es de Fene difunda a través de las redes sociales informaciones e imágenes completamente falsas. Al final te creas una coraza y lo asumes como un peaje. Pero ahí queda patente la hipocresía que soportamos en los últimos meses. Nosotros (el PP) ganamos las pasadas elecciones. Se aliaron para desbancarnos y acabaron mal... Y yo me pregunto por qué ellos pueden pactar y nosotros no.
-Este mandato está siendo tenso y ha estado marcado por la judicialización de la vida política.
- A mí no me gusta que se recurra a la Justicia para el juego político, pero aquí se hizo. El primer tema que llegó a los juzgados fue el pase a no adscritos de los concejales de un grupo municipal legalmente constituido, Somos Fene. Y eso no lo promovió el PP. El segundo fue la denuncia por presunta venta ilegal de chatarra. Un asunto que un juez decidió archivar, y que otros recurrieron. ¿Por qué? Pues para poder sacarlo a relucir de vez en cuando. Pero si el exregidor hasta llegó a plantear un contencioso alegando que la moción de censura vulneraba su «derecho fundamental» a ser alcalde...
-¿Es posible restablecer las relaciones con el BNG?
-Todo cicatriza. Tengo amistad con muchos votantes del BNG, pero con los actuales representantes municipales va a ser difícil.
-Dígame algo positivo de los últimos tres años.
-Lo peor de todo es que las cosas se paralizaron. Los líos partidistas dejaron los problemas de los vecinos en segundo plano. Y ahí está el resultado, obras del 2015 que aún se están ejecutando. Y positivo, que en el plano personal, recuperé un poco mi vida familiar.
-¿Y en lo político?
-Uf. No encuentro nada, a excepción del primer plan provincial, aprobado por unanimidad. No contaron con nosotros para nada, pese a ser el partido más votado. El PP gobernó con seis ediles pero no dudamos en ceder y pactar... sacamos adelante ocho planes provinciales, presupuestos, subvenciones nominativas...
-¿Le pasará factura a su partido la moción de censura?
-Sinceramente, creo que no. Los vecinos de Fene nos conocen. Espero que los votantes sepan valorar el trabajo que vamos a hacer en el año que tenemos por delante. Hasta ahora la inactividad era total y absoluta. Solo hay que revisar el orden del día de las comisiones y los plenos.
-¿Cómo convencería a un fenés de las bondades de la moción de censura y del nuevo gobierno?
-No aspiro a convencer a nadie con palabras... lo haré con obras.
-¿Somos Fene no es un extraño compañero de viaje para el PP?
-No. A ver... al margen del pacto suscrito, lo importante en la política local son las personas. Las siglas hay que dejarlas aparcadas hasta cierto punto. Hay temas que no tienen color político: el asfaltado de una carretera, un alcantarillado... No hay razón para chocar. Acordamos no presentar mociones para meterle el dedo en el ojo al contrario.
-Pero ¿cómo se le explica a uno de sus votantes que va a gobernar con el programa de un tripartito de izquierdas?
- A un votante del PP eso no le pasa por la cabeza. El pacto está ahí, y no hay nada que choque con lo que llevamos en el programa electoral.
-Acaba de oficializar el reparto de concejalías y los dos ediles de Somos Fene controlan áreas importantes como la de Obras.
-Es lógico que ostenten una concejalía potente. Hay áreas que exigen mucho trabajo como las de Servicios, Hacienda u Obras. Los planes provinciales están ahí todos los meses.
-Deslizan sus críticos que el nuevo gobierno saldrá más caro.
-En absoluto. Eso me parece cicatero. La dedicación exclusiva en un municipio del tamaño de Fene llega a 50.000 euros y aquí está lejos de percibirse. Igual los que presumen de ahorrar cobraban en proporción más con sus dedicaciones parciales.
-Fije tres objetivos irrenunciables para su segundo mandato.
-Lo principal es el presupuesto. Los concejales tienen que saber de qué dinero pueden disponer. Tenemos que cumplir la regla de gasto y hacer los pagos en los plazos legalmente previstos. Luego está el tema de las obras. Hay que agilizar contrataciones y adjudicaciones. Finalmente, se retomarán asuntos en los que no se avanzó nada: la adaptación del plan de urbanismo a la nueva Ley del suelo, la actualización de las ordenanzas municipales, el tema de los pasos sobre la vía del tren...
-Tiene en un rato (la entrevista se hizo el viernes) una reunión con Carreteras. ¿Hablarán de la incomunicación de Santa Ana y la mejora de As Pías?
-De las curvas de Santa Ana, sí. Los vecinos piden mejoras razonables para que las obras no afecten a su comunicación, y habrá que sacarlo adelante. En cuanto a As Pías, es evidente el abandono. Ahí estaremos.
-Hace unos días el presidente de la Xunta hablaba del «rexurdimento do naval» en Ferrolterra. ¿Comparte el optimismo?
-Comparto la opinión, pero no comparto el reparto. Los contratos garantizan los empleos y, tal vez, la renovación de plantilla. Pero creo que Fene debería volver a hacer barcos, porque tiene las mejores instalaciones y siempre las tuvo. No puede seguir haciendo cachos de barcos para los demás. Como hijo de trabajador de Astano tengo que reivindicar la construcción naval para Fene.
-¿Será candidato en las elecciones municipales del 2019?
Eso lo tendrá que decir la dirección provincial de mi partido. Pero si es por ganas, repetiría. Perdimos tres años en Fene y me gustaría recuperarlos.
«En la política local hay que dejar las siglas aparcadas, hay temas que no tienen color»