Yo voy
Ferrol
27 Mar 2014. Actualizado a las 07:00 h.
Allí estaré. El domingo, a las 12.30 horas en la plaza de O Inferniño, para marchar por enésima vez en defensa del naval que es lo mismo que marchar en defensa de la comarca. Tengo la impresión de que aquellos que tienen responsabilidad directa sobre los astilleros públicos se resisten a escuchar la voz de Ferrolterra, el grito de miles de ciudadanos que una y otra vez han llenado las calles de la ciudad para manifestar su oposición contra un declive que está arrasando económica y socialmente una zona que padece cíclicamente las consecuencias de las decisiones políticas sobre el naval.
El último grito colectivo de la ciudadanía de la comarca se produjo el 1 de diciembre. Sirvió para frenar en seco un oscuro plan de viabilidad que tenía en vilo a Ferrolterra y para avisar de las consecuencias de una parálisis que, desgraciadamente, se extiende por todo el entramado empresarial de la zona. Dos meses después llegó el flotel de Pemex, por fin algo de esperanza, pero todavía insuficiente.
¿Salen los ferrolanos a la calle a pedirle al papá Estado que le solucione los problemas, que le conceda caprichosamente carga de trabajo? Yo al menos no. El Gobierno y la Xunta se han comprometido reiteradamente con proyectos que, de ejecutarse, hubieran logrado frenar la destrucción de miles de empleos y el deterioro del sector. Pero siguen en la nada, en el enredo político, como el dique flotante, el levantamiento del veto y una nueva fragata. Es su responsabilidad. Que escuchen y actúen ya.