El árbitro se ceba con el Racing
Ferrol
13 Sep 2010. Actualizado a las 20:04 h.
El Racing no carbura y la tercera jornada de Liga ha traído una nueva derrota, esta vez frente al Cerceda, un rival directo y por un duro y correoso 0-2. No toda la culpa fue de un Racing, que sigue espeso, sin ideas y lo que es peor sin juego, el árbitro contribuyó a desquiciar a los racinguistas a base de tarjetas y además decantó el partido a favor del Cerceda a los 19 minutos con un penalti inexistente. Curro Vacas despeja bien el balón que incluso golpea en el rival y se va fuera de fondo, posteriormente derriba al jugador, aunque queda claro que primero le da al balón. Sin embargo, el árbitro no lo dudó y pitó un penalti que Manu Barreiro transformó en gol y subió el 0-1 al marcador.
Fue un partido disputado, como era de esperar ya que se enfrentaban los dos gallitos de la categoría, al menos en teoría ya que el crédito del Racing ya se está diluyendo con la velocidad que lo hace un azucarillo en un café. A partir del 0-1 para el Racing todo fue remar contra corriente mientras que para el Cerceda todo fue bogar a favor de la corriente.
El árbitro estaba decidido a desquiciar a los ferrolanos y a los 27 minutos les pitó un segundo penalti en contra, en una jugada en la que Paco trata de quitarle el balón a Xaco. Lo lanza el veterano Cabrejo, pero el balón se le va alto. En apenas media hora de partido los racinguistas llevaban seis tarjetas en contra y dos penaltis.
El Racing pudo empatar el partido en la recta final de la primera parte, pero a los ferrolanos les está faltando acierto en ataque, pese a que cuentan en sus filas con algunos de los mejores delanteros de la categoría. A los 43 minutos Marcos Suárez falló un gol a bocajarro y a los 44 minutos Pablo Rey envió un balón al larguero.
El Racing, además de no jugar bien y no salirle nada, entró el vestuario moralmente tocado. Un árbitro penoso y descarado lo había castigado con dos penaltis, además de que siete de los jugadores de once inicial llegaban con tarjeta, muchas de ellas por protestar, mientras que a algunos de los jugadores del Cerceda les permitió jurar en hebreo, por no decir que es increíble que se fueran sin una sola tarjeta.
Luisito, que sigue sin acertar con el equipo, hizo una revolución en el descanso. Dejó en la caseta a Curro Vacas y a Marcos Suárez para dar entrada a Marcos Álvarez y Sergio. No valió para nada, el Racing sin centro del campo, jugó balones largos a la gente de arriba. Un desastre.
El Cerceda enseñó todo un muestrario de marrullería y teatro para perder tiempo.
El árbitro que insistía en no pasar desapercibido echó a Antonio por doble amarilla a los 66 minutos y dejó al Racing con diez.
El final fue un sufrimiento, el Racing arriesgó, peleó como gallo sin cabeza pero sin acierto. A los 87 minutos Rafa Casanova cae empujado por un rival y toca el balón con la mano. El árbitro pitó el tercer penalti que Barreal transformó en el 0-2. Fue la sentencia aunque el partido se había acabado mucho antes.
La entrega no faltó pero el Racing no carbura. ¡Trata de arrancarlo, Luis, por Dios, trata de arrancarlo!. Queda mucha liga por delante pero ver al Racing séptimo por la cola a la tercera jornada de liga en Tercera no es normal.