La pantalla gigante instalada en uno de los más emblemáticos espacios de la ciudad servirá hoy para presenciar el encuentro entre la escuadra de Del Bosque y Portugal
29 Jun 2010. Actualizado a las 12:38 h.
La pantalla tiene más de cinco metros de ancho, y su altura supera los cuatro (las proporciones, para los amigos de los dígitos son de 5,40x4,20, quede por escrito constancia del dato): y desde ayer está instalada en la plaza de España; pero el viernes, cuando se estén disputando esos cuartos de final para los que cabe esperar que España se haya clasificado tras vencer a Portugal esta tarde, se trasladará a la plaza de Amboage. Las electrónicas magias del siglo XXI, tan dadas ellas a la simultaneidad y al espectáculo en gran formato, permitieron ayer que el espacio antaño ocupado por la muy legendaria Porta Nova -el lugar en el que se abrió la última puerta de la muralla de Ferrol, y en el que subían y bajaban los pasajeros de aquella entrañable y primitiva forma del transporte colectivo a la que la voz popular dio en bautizar como La Carrilana, se convirtiese en un graderío más del estadio sudafricano en el que jugaban Brasil y Chile. Y el primero, por cierto, con bastantes más seguidores, entre los ferrolanos («A copa do mundo é nosa...», reza la proclama a ritmo de samba), que el país de los versos de Neruda y los misteriosos moais que vigilan el océano desde la Isla de Pascua. La retransmisión, organizada por la concejalía de Deportes e Participación Cidadadá conjuntamente con el Centro Comercial Aberto A Magdalena-ACOF y la Asociación de Hostelería de Ferrolterra, Eume y Ortegal, así como con la colaboración de La Voz de Galicia, reunió ayer a un público de lo más heterogéneo frente a la pantalla gigante.