Tarrañolas, la versión 2.0 de la música tradicional
Ferrol
El éxito de una actuación improvisada en una noche de fiesta sembró el germen del grupo de Ferrolterra
02 Mar 2010. Actualizado a las 15:30 h.
La música tradicional gallega tiene cuerda para rato. Y es aquí, en Ferrolterra, donde este género tiene a cuatro buenas aliadas. Bajo el nombre de Tarrañolas, un grupo de jóvenes de la comarca da ritmo al legado musical conservado a través del tiempo.
Las componentes de Tarrañolas, Patricia Miras (tambor, percusiones y voz), Sonia Busto (pandereta, percusiones y voz), Cristina Alonso (bombo, percusiones y voz) y Davinia Rodríguez (gaita y voz), compaginan sus trabajos con los ensayos y las actuaciones para sacar adelante a la formación, creada hace apenas unos meses... y por casualidad: en la despedida de soltera de Sonia. Unas cantadas en un bar de Ourense bastó para encandilar al improvisado público. Ese fue el germen del grupo, aunque su amistad viene desde que eran crías, cuando coincidieron en la banda de Gaitas de Narón, bajo la dirección de Santiago Caneiro, y en el grupo de baile tradicional Alxibeira.
Música viva
Tarrañolas guarda en frasco pequeño la esencia de lo tradicional, de la gaita, del tambor, de las coplas, cantares de reises y bailes, pero con un aire fresco y renovado que deja aparcado cualquier complejo.
Su principal finalidad, aseguran las componentes, es «continuar la labor de difusión de la música tradicional». Y qué mejor forma de hacerlo que pasando un buen rato. Lo gozan (y no hay más que verlas) interpretando temas con gaita y voces de diferentes ritmos, a saber, muiñeira, jota, pasodoble o mazurcas. De su virtuosismo en este campo dejaron constancia ayer en Radio Voz (105.4 FM), en el programa Voces de Ferrol , donde tocaron dos temas de su repertorio: la Jota de Bembibre y la Muiñeira de Liñares. Desde el debut «accidental», en mayo del 2009, Tarrañolas ha realizado varias actuaciones en distintas ciudades gallegas. Han pasado por el festival Unidiversidade en Seixalbo (Ourense), cafés concierto en la ciudad de As Burgas, el San Caralampio (Melide) y las fiestas de San Xiao de Narón. Próximamente, el 26 de marzo, lo harán en O Lar de Endesa, en As Pontes.
Uno de los ases que se guardan en la manga son las actuaciones en bodas. O mejor dicho, antes y después. Llevan su música a las llamadas «galas», esto es, despiden a la novia desde su casa y reciben a los invitados antes del convite, para «animar un poco el ambiente».
Con su «grupo de fans» a cuestas, esperan arrancar definitivamente este verano. Es posible que para entonces ya hayan editado una maqueta, aunque reconocen que es un empresa costosa y difícil de completar. Ganas no les faltan. Prueba de ello son los dos días a la semana que dedican a los ensayos, eso sí, en la casa de Davinia, porque los locales, además de escasear, dispararían el gasto.
Sabedoras de las múltiples posibilidades de difusión que ofrece Internet, han habilitado ya un perfil en la red social Facebook y estudian incorporar sus interpretaciones a otras plataformas en la Red.
Espacio para lo tradicional
Si algo tienen claro las componentes de Tarrañolas es que «este tipo de música tiene su público». De hecho, su primer balance es bueno: «Para nuestra sorpresa, la actuación en el festival intercultural de Seixalbo fue un éxito. Eso nos animó todavía más a seguir», explica Cristina. Su compañera, Sonia, asegura que «hay mucha gente joven que no se pierde actuación». Huelga la pregunta de sí la música tradicional está reñida con la juerga. Tarrañolas no entiende una cosa sin la otra.