La muerte de José Ángel es la tercera ocurrida en las playas de Ferrol en lo que va de verano. A primeros del mes de julio dos hermanos gemelos de ocho años de edad fueron rescatados en el último momento en las aguas de Doniños. Uno de ellos murió varios días después del percance.
El suceso conmocionó el arenal ferrolano, que estaba lleno de gente. Los pequeños eran además hijos de uno de los camareros de un bar de la playa, y parte de los presentes les conocían.
Los servicios de emergencia realizaron un durísimo esfuerzo para salvarles la vida, en medio de los gritos de ánimo de los cientos de veraneantes y los padres de los pequeños.
A finales de ese mismo mes un ciudadano suizo de 57 años de edad murió en la playa de O Baleo, en Valdoviño. Las circunstancias de su fallecimiento fueron muy semejantes a las que rodearon el desgraciado suceso de ayer. Según la autopsia, el ciudadano suizo sufrió una crisis cardíaca antes de ser arrastrado por una corriente y tragar abundantes cantidades de agua.
El fallecido fue rescatado a nado por los socorristas de Pantín, que se movieron a toda velocidad desde la playa vecina para atender la emergencia. Su muerte acarreó una fuerte polémica, ya que en O Baleo no había ningún operativo de salvamento de Protección Civil. Muchos bañistas denunciaron la peligrosidad de la playa, que sí dispone de duchas y otros servicios.