Ya sólo quedan ocho
Ferrol
Reportaje | El vaivén de la política municipal El estilo Fraga no se lleva en Ferrol; aquí no se perpetúa la gente en el cargo; de los 25 concejales del mandato anterior, dos terceras partes ahora ya no tienen acta de edil
25 Aug 2004. Actualizado a las 07:00 h.
Por el momento, nunca choveu que non escampara, aunque al Bloque le caen chuzos de punta encima desde hace ya meses. Claro que antes sonaron los truenos en casa socialista, y antes en la del PP, y antes... Así es que, después de tormentas varias, dos terceras partes de los concejales del mandato pasado ahora carecen de plaza en la corporación local. Sólo ocho ediles que lo fueron entre 1999 y el 2003 lo son hoy. En Ferrol no se estila el Fraga's way of life, o sea, que la gente no se perpetúa en el cargo. Izquierda Unida. Tenía apenas 27 años Yolanda Díaz cuando apostaron por ella para encabezar la carrera de IU hacia las urnas del 13 de junio de 1999. Abría una nueva etapa la formación entonces de Anguita, es decir, que cerraba otra. En aquellas elecciones, la joven, con 1.877 votos, se quedó a las puertas de darle la razón a quienes vieron en ella un valor. Pero en los siguientes comicios se resarció, liderando una lista que obtuvo no una, sino dos actas de participación en el pleno. Esos resultados supusieron también la recuperación de un histórico, Fernando Miramontes, que se había pasado el período 1999-2003 a velas vir. Partido Popular. En mayo del 2000, a tres años de las elecciones municipales, un auditor de cuentas que quería ser alcalde la lió. Presentó una candidatura alternativa a la oficial para presidir el PP ferrolano. Y, contra todo pronóstico, abrió una crisis, pues venció a su rival, Gonzalo Antón, que contaba con los apoyos del jefe del Gobierno gallego y de Arsenio Fernández de Mesa. En el 2003, para las municipales, montó una lista apañadita, pero plagada de caras desconocidas. Y, para sorpresa de muchos, volvió a ganar. Además de regidor, Juan Juncal es hoy el responsable de que sólo dos de los siete concejales populares tengan cierta experiencia en la arena de la política municipal. Quiso renovar, lo cual no deja de ser una metáfora de su ascenso. Partido Socialista. A cuchilladas se cosieron los de la rosa y el puño en las Navidades del 2002, buen regalo de Reyes. Cuatro de los cinco concejales que en aquella época tenía el PSOE se rebelaron contra el jefe de filas. Los disidentes, acaudillados por Bonifacio Borreiros y Fernando Blanco, dieron primero, cuando humillaron a Amable Dopico quitándole la portavocía del grupo municipal y la primera tenencia de alcaldía. Aunque luego acabaron en la calle, y saliendo por la puerta falsa. Debido a aquel cisma, que de paso provocó el tambaleo del gobierno de coalición con el BNG, ahora los socialistas son menos que nunca antes en la corporación; eso sí, caminan juntitos, y trabajan ídem. Bloque Nacionalista Galego. Parecen ir en picado los frentistas: en mayo del 2003 perdieron el poder; en diciembre de ese año, a uno de sus seis ediles, Bernardo Lorenzo; y ayer, a otros dos, así de golpe. De hecho, de los que empezaron el mandato junto a Xaime Bello, quedan un par a su lado: un veterano, Xaquín Ros, y una novata, Ana Vérez. La propia número nueve de la lista en las pasadas elecciones ha dado calabazas al partido, renunciando a ocupar el puesto de Mali. Independientes por Ferrol. Hasta la fecha, no se le conoce conflicto interno a IF, tal vez por aquello de la juventud: surgió en el 95.