El choque ante el Eibar deja A Malata como un barrizal
Ferrol
Algunas zonas tardarán meses en volver a recuperarse
06 Nov 2000. Actualizado a las 06:00 h.
Además de la derrota, el partido con el Eibar dejó el terreno de juego de A Malata tocado. El temporal de lluvia y viento acabó de estropear un césped que desde que se resembró el pasado verano nunca terminó de endurecerse ni enrraizar. Será la consecuencia más grave del partido del domingo. Operarios trabajaban ayer en el cuidado de las zonas más dañadas, las del centro del campo y las bandas, que tardarán meses en recuperarse. Viejo problema «Desde que se inauguró hace siete años, el campo se convierte en protagonista en cuanto empiezan las lluvias, y no se va a poder jugar al fútbol», recordó Luis César tras el choque con el Eibar. Éste es, por tanto, un nuevo capítulo de un problema que se viene repitiendo en los últimas temporadas. De hecho, el pasado verano estaba prevista una inversión de 25 millones de pesetas con el objeto de levantar el campo y sembrar de nuevo. Pero la participación del Racing en la fase de ascenso a Segunda División A y la consiguiente prolonprolongación de la temporada hicieron imposible la obra y se optó por unas tiras de tepe traído del extranjero. La próxima cita del Racing en A Malata se producirá, en principio, el próximo domingo 19 de noviembre, con motivo de la visita del Eibar. La recuperación que pueda realizarse en ese periodo y el tiempo que haga el día del partido influirán en que el terreno de juego se encuentre en unas mínimas condiciones. Cubierta por los aires El temporal también afectó a otras partes del estadio. Volaron asientos de los graderíos y hubo desperfectos de distinto tipo. Una de las cubiertas que unen el estadio con la piscina municipal se desprendió debido a los efectos del viento.