Bill Cosby contraataca
Extra Voz
La vida de Bill Cosby es un infierno desde el otoño de 2014 cuando hasta 50 mujeres comenzaron a acusarle de agresiones sexuales. esta semana los abogados de Bill Cosby presentaron una demanda, por difamación, contra algunas de ellas.
20 Dec 2015. Actualizado a las 11:24 h.
Pero toda esta historia que ha llenado miles de páginas de periódicos y cientos de horas de televisión en Estados Unidos es complicada por muchos motivos. El primero es lo que representa, o representaba, Bill Cosby para los estadounidenses, y después, todo lo que envuelve generalmente a las acusaciones de violación. Para entenderla bien hay que ir al principio. Y el principio es que los rumores sobre los presuntos acosos sexuales por parte de Cosby no son nuevos. Durante muchos años circularon, primero en el mundo del espectáculo, pero desde hace unos años también entre la opinión pública. Esto sucedió a partir del año 2005 cuando una canadiense, Andrea Constand, le denunció por haberla drogado y haber abusado de ella. El fiscal determinó que no había pruebas que lo demostraran y desestimó el caso. Pero Constand recurrió a la vía civil y su abogado hizo público que contaban con el testimonio de otras trece mujeres que afirmaban que el actor les había hecho eso mismo. Bill Cosby negoció entonces con Constand para que retirara la demanda. Se desconoce cuál fue la cantidad de dinero que Cosby pagó a Constand por ello pero sí se sabe que el acuerdo obligaba a la mujer a no revelar ese dato y a no volver a hablar de la presunta agresión.
Un monólogo viral
Desde entonces fueron muchas otras las mujeres que acusaron al actor de lo mismo. Pero el caso tomó fuerza en el otoño de 2014. En octubre, un actor de comedia en Filadelfia, la ciudad natal de Cosby, introdujo en su monólogo la acusación de violador contra Cosby. El monólogo se hizo viral y actuó como un detonador. A partir de entonces, decenas de mujeres aparecieron en público relatando su caso. Y en todos ellos había aspectos comunes, casi todas contaban que el actor las había drogado y después había abusado de ellas. Muchas de las acusaciones se remontaban a los años sesenta y otras se referían a las décadas de los setenta y los ochenta. Ninguna de ellas llegó a plasmarse en una demanda judicial. Y eso ha sido así porque aunque fueran ciertos, los delitos habrían prescrito. La respuesta de Bill Cosby hasta esta semana fue siempre la misma, negarlo. Contaba con un importante equipo legal y una conocidísima empresa de relaciones públicas que se encargaron de negar las acusaciones.
Imagen destruida
Pero, y aún sin ninguna condena judicial e incluso sin ninguna demanda en los tribunales, la figura de Bill Cosby ha quedado destruida. Lo último, esta misma semana cuando la universidad de Boston le retiró el doctorado honoris causa, pero antes habían hecho eso mismo las universidades de Brown, Marquette y Fordham. Un grupo de personas ha pedido a la Casa Blanca que le retiren la Medalla de la Libertad; muchos de sus antiguos compañeros en los platós han roto su amistad con él y su figura es en la actualidad la de un paria social. El pasado julio, Andrea Constand, la canadiense a la que pagó para que retirara la demanda civil por violación, presentó ante un juez una alegación para romper la confidencialidad de su acuerdo con Cosby. El juez lo permitió.
Y entonces se hizo pública una declaración que al actor había hecho ante el tribunal antes de llegar al acuerdo. En esa declaración admitía que había estado en posesión de drogas para anular la voluntad y que las había usado para tener relaciones sexuales con, al menos, una mujer sin su consentimiento. Poco después diez de las mujeres que acusaban a Cosby de haberlas agredido le denunciaron por difamación. Argumentaron que al negar sus acusaciones, el actor y sus abogados y relaciones públicas las habían llamado mentirosas.
Y defendieron que al haber prescrito el delito de agresión sexual esta era su única alternativa para demostrar que lo que estaban contando sobre el actor era cierto. Siete de esas mujeres se unieron en una demanda conjunta y las otras tres lo denunciaron de forma separada.
El actor ha reaccionado denunciando a su vez a esas siete mujeres por difamación. Sus abogados no han aclarado aún si también denunciará a las otras tres. Los trapos sucios se lavarán, ahora sí, en los tribunales.