Los detenidos por el triple crimen de Guadalajara conocían a la hija de la familia asesinada
España
El móvil del robo frustrado es la principal hipótesis de los investigadores
15 Apr 2024. Actualizado a las 12:40 h.
Las investigaciones de la Guardia Civil en torno al asesinato de un matrimonio de 52 años y su hija de 22 en su vivienda de Chiloeches (Guadalajara) van arrojando nuevos datos sobre la autoría y móvil del crimen. Según fuentes de la investigación, hay tres jóvenes detenidos, de poco más de 20 años de edad, que conocían tanto a la joven asesinada, Laura Villar, como al exnovio de esta, que contaba con una orden de alejamiento por violencia de género. Los tres jóvenes -uno de ellos primo del exnovio- habrían accedido en la madrugada del sábado 13 de abril a la vivienda familiar ?un chalé situado en el número 28 de la calle Fuente Valdoma, en la urbanización Medina Azahara- con la intención de robar pero su acción se frustró ya que en el interior de la casa se encontraban tanto Laura como sus padres, Ángel y Elvira.
El robo se truncó y, al verse sorprendidos e identificados por Laura, acabó en tragedia con hija y padres acuchillados mortalmente. Los ladrones decidieron después prender fuego a la vivienda para destruir cualquier huella y complicar la investigación, algo que no consiguieron ya que el otro hermano de Laura, de 21 años, regresó al domicilio familiar cuando la vivienda ardía y telefoneó al servicio de emergencias del 112 para alertar del fuego. Los bomberos del parque de Azuqueca de Henares (Guadalajara) acudieron a sofocarlo y, una vez extinguido, hallaron los tres cadáveres apuñalados en la planta baja del chalé. El caso sigue bajo secreto de sumario por orden del Juzgado de Instrucción número 4 de Guadalajara.
Otra vez Pioz
Se da la circunstancia de que los tres jóvenes detenidos, que permanecen en la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, residen en el municipio guadalajareño de Pioz, situado a 14 kilómetros de Chioleches. Pioz, de 3.700 habitantes, se hizo tristemente famoso en el verano del 2016 cuando el brasileño Patrick Nogueira asesinó y descuartizó a sus tíos, Marcos Campos y Janaina Santos, de 40 y 39 años; y a sus primos, Carolina, de 3 años; y David, de tan sólo un año de vida, en el chalé donde residía esta familia. Patrick, apodado El descuartizador de Pioz, fue condenado a tres penas de prisión permanente revisable por la Audiencia Provincial de Guadalajara, sentencia que después confirmó el Tribunal Supremo.
Los hechos
Los tres cadáveres fueron hallados por los bomberos del parque de Azuqueca de Henares (Guadalajara) después de extinguir el fuego que se había originado en la vivienda unifamiliar que los Villar-Fernández habitaban en el número 28 de la calle Fuente Valdoma, dentro de la urbanización Medina Azahara. Los tres fallecidos no habían muerto por el incendio sino que presentaban heridas de arma blanca y se encontraban en el salón de la casa. El de la joven fue hallado en las escaleras que conducen a la planta superior, lo que revelaría que murió asesinada tratando de huir. Hasta el lugar de los hechos acudieron agentes de la Guardia Civil, una UVI móvil, una ambulancia y un médico de urgencias que solo pudo certificar las tres muertes.
Luto en Chiloeches
Más de cien vecinos de este municipio se solidarizaron este domingo participando en un minuto de silencio convocado por el ayuntamiento en la Plaza Mayor de este pueblo, que ha vivido un fin de semana de luto oficial. Este lunes, a las 7 de la tarde, el ayuntamiento ha convocado otro minuto de silencio en la urbanización Medina Azahara.
Su alcalde en funciones, Marcos Cascajero, indicó durante la concentración que «queremos que nos sientan y que sepan que todos estamos unidos con la familia y rechazando cualquier tipo de violencia». Al acto acudieron, entre otras autoridades, la subdelegada del Gobierno de España en Guadalajara, Mercedes Gómez; el delegado de la Junta de Castilla-La Mancha en esta provincia, José Luis Escudero; y el presidente de las Cortes castellano-manchegas, Pablo Bellido.
Los fallecidos no eran originarios de este pueblo sino de Madrid pero llevaban dos décadas viviendo en Chiloeches. De Ángel, el padre, los vecinos recuerdan que era un hombre fuerte y alto que tal vez no pudo enfrentarse al asaltante o asaltantes de su casa.
Más arraigo con el pueblo tenía Laura que, aunque nació en Madrid, estudió en IES Peñalba, de esta localidad, antes de trasladarse al IES Luis de Lucena, de Guadalajara. Se había especializado en peluquería y estética. Su madre, Elvira, también había nacido en Madrid y trabajaba desde hace dos años en la empresa Ofsa Cofares Guadalajara, una plataforma logística situada en Marchamalo (Guadalajara) que se encarga de distribuir productos farmacéuticos y cuyos trabajadores echarán en falta este lunes a Elvira.