La Voz de Galicia

Aumenta la presión sobre Rajoy

España

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Rubalcaba exige su dimisión porque se ha convertido en un «problema», mientras los barones no se explican por qué no se ha querellado todavía contra Luis Bárcenas

04 Feb 2013. Actualizado a las 07:00 h.

El día después de que Mariano Rajoy negara de forma contundente que recibiera dinero negro del PP, el escándalo no remite. El presidente del Gobierno sigue bajo sospecha y contra las cuerdas en vísperas de su importante reunión de hoy con la canciller alemana, Angela Merkel. En Berlín tendrá que enfrentarse con las preguntas de los periodistas que ha eludido desde que se supo que Luis Bárcenas guardaba 22 millones de euros en un banco suizo. El Gobierno alemán, que considera que las reformas de Rajoy están en el buen camino, está preocupado por las consecuencias que pueda tener el caso en la gobernabilidad de España. Además, dos encuestas constataban ayer el desgaste que está provocando en el PP, cuya intención de voto se está desplomando espectacularmente.

Aunque su intervención fue refrendada sin fisuras en el comité ejecutivo, algunos barones, encabezados por Esperanza Aguirre, no entienden por qué no se ha querellado todavía contra su extesorero. Y más aún ahora que desde Génova difunden la teoría de que los papeles pueden ser una falsificación hecha por el propio Bárcenas.

Bajada en las encuestas

En ese escenario interno e internacional, Alfredo Pérez Rubalcaba elevaba ayer al máximo su presión, al reclamar la dimisión de Rajoy, mientras el diario El País cuantificaba en 322.231 euros el dinero que habría recibido del partido durante 12 años, más otros 33.207 en ropa, según las anotaciones que atribuye a Bárcenas.

El líder socialista exigió a Rajoy que «dé paso a otro presidente que pueda restablecer la confianza, la seguridad y la estabilidad que necesita España», ya que no puede hacer frente a la situación «crítica» que atraviesa el país. En su opinión, su comparecencia del sábado no le sirvió para recuperar la credibilidad perdida, sino para agravar la crisis política y moral que sufre España. En cuanto al desmentido de Rajoy, señaló que negó haber cobrado o repartido dinero negro, pero no contestó sobre los sobresueldos.

Para Rubalcaba, «lejos de ser una solución para los difíciles problemas que aquejan a la sociedad española, se ha convertido en un problema más» y en un «lastre para este país».

La reacción del PP no se hizo esperar. Su vicesecretario general, Esteban González Pons, le respondió que los 186 escaños y casi 11 millones de votos obtenidos en las elecciones dan a Rajoy «legitimidad suficiente» para gobernar y sacar al país de la crisis. Y pasó al contraataque. Acusó a Rubalcaba de querer «aprovecharse de la situación», «intentar separar a los españoles una vez más» y «tener prisa por volver a gobernar, tener espíritu de revancha y mostrar tanta ansiedad de poder». Trató de devolverle la pelota al pedirle «el mismo ejercicio de transparencia que está haciendo el PP» y «mostrar públicamente su contabilidad interna, explicar cuánto ganan y de qué modo cobran los dirigentes del PSOE, los de ahora y los de antes».

La exigencia de Rubalcaba para que dimita Rajoy supone en la práctica una ruptura de relaciones entre ambos partidos, en un momento en que había habido un acercamiento con las propuestas de pactos por el empleo y anticorrupción.

Falsificados por Bárcenas

Pero más allá de la refriega política, los papeles de Bárcenas siguen manteniendo en vilo al PP. Su línea de defensa ahora es que serían una falsificación del extesorero realizada de su puño y letra. Esta es su conclusión después de que varios calígrafos hayan autentificado que los asientos han sido escritos por él. Según esta teoría, habría mezclado apuntes auténticos con otros falsos para chantajear a Rajoy.

El vicesecretario de Política Local y Autonómica, Javier Arenas, habló claramente de que son unos papeles «fabricados a determinados efectos». Por su parte, González Pons aseguró que los estudios grafológicos sugieren que los apuntes «podrían haber sido escritos de una sola sentada» y no a lo largo de dos décadas diferentes.

«Lejos de ser una solución para los difíciles problemas, se ha convertido en un problema más»

Alfredo Pérez Rubalcaba

«Rubalcaba se equivoca por tener espíritu de revancha y por mostrar tanta ansiedad de poder»

Esteban González Pons

«Es una contabilidad falsa y fabricada a determinados efectos»

Javier Arenas


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