La Voz de Galicia

Defensa eleva el control para evitar infiltraciones en el Ejército afgano

España

Mateo Balín madrid / colpisa

Las tropas españolas en la provincia de Badghis endurecen las condiciones de las tareas de reclutamiento e inteligencia por la crisis de los coranes

04 Mar 2012. Actualizado a las 06:55 h.

Restos de ejemplares quemados del Corán aparecidos en la base estadounidense de Bagram, en Kabul, a mediados de febrero, han provocado una oleada de violentas manifestaciones y ataques mortales contra las tropas aliadas en todo Afganistán que aún continúan. Esta crisis ha llevado al Estado Mayor de la Defensa a acelerar el endurecimiento del plan contra las infiltraciones en el Ejército y la policía afgana de Badghis, provincia del noroeste bajo control español, donde ya se han formado 2.000 militares y en los próximos meses se llegará a 3.000.

Estas medidas ya habían sido avanzadas por la ISAF, la misión de la OTAN en aquel país, tras el asesinato de cuatro militares franceses por un soldado afgano de 21 años que abrió fuego con una ametralladora el 20 de enero. Un ataque en el que resultaron heridos otros 15 cuando estaban desarmados y realizaban entrenamientos físicos.

Las nuevas condiciones de seguridad en los centros de instrucción de Badghis endurecen el sistema de reclutamiento y añaden medidas extra de contrainteligencia para prevenir amenazas. En el alistamiento se pide ahora que los reclutas tengan una especie de certificado de buena conducta que avalen varios notables de la provincia. Además, se pretende mejorar la supervisión de los documentos de identidad y las partidas de nacimiento. Y en inteligencia buscan contar con mayor información sobre los movimientos de los soldados afganos fuera de los centros de instrucción y conocer con quienes se relacionan.

Las tropas españolas ya adoptaron medidas tras el ataque que en el 2010 mató a dos guardias civiles y a su intérprete, perpetrado por el cabo Sakhi, chófer del jefe de policía de Badghis.


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