Condiciona el acuerdo final en sus negociaciones con De Cospedal a que se sancione primero al vicealcalde
28 Oct 2009. Actualizado a las 11:48 h.
Mariano Rajoy se halla en medio del fuego cruzado de la bomba política que lanzó el lunes Alberto Ruiz Gallardón a través de su mano derecha, Manuel Cobo, y de las presiones de Esperanza Aguirre, que le pide la cabeza del vicealcalde. Su objetivo es llegar a un acuerdo con la presidenta madrileña para reconducir una situación muy peligrosa que pone en jaque su propio liderazgo. Con ese propósito, María Dolores de Cospedal negoció ayer con Aguirre una solución a la crisis provocada por la lucha por la presidencia de Caja Madrid que colocaría a Rodrigo Rato, el candidato del líder del PP, al frente de la cuarta institución financiera española.
Pero Aguirre no se plegó a los deseos de Rajoy e insistió ante De Cospedal en que Cobo debe ser desautorizado y castigado si la dirección nacional quiere llevar a buen término las negociaciones. También pretende que su vicepresidente Ignacio González ocupe un puesto de relevancia en la entidad, a lo que de momento se niega Génova. Antes, en público, aumentaba su presión sobre el presidente nacional para que sancione al número dos del ayuntamiento de la capital, que dijo el lunes que lo que está haciendo la gente de Aguirre con Rato es «de vómito». Esta lanzó un órdago en toda regla a Rajoy al pedirle que «valore la importancia de las injurias» del vicealcalde «contra el principal gobierno que el PP tiene en toda España» y su presidenta. Visiblemente enojada, aseguró que ni el PSOE se había «atrevido o pensado que era merecedora» de esas críticas y le acusó de hacer la campaña a los socialistas.
También aportó una novedad sobre la lucha por la presidencia de Caja Madrid al decir que Rato es una persona «extraordinariamente cualificada» y que está dispuesta a proponerle como uno de los consejeros generales por la Asamblea de Madrid. Dejaba así la puerta abierta a que el ex vicepresidente económico se ponga al frente de la caja, como quiere Rajoy.