«No es como en las películas»
Educación
Crónica | La Justicia vista por el ciudadano Estudiantes de Xinzo acudieron a ver varios juicios gracias a una iniciativa del Tribunal Superior de Xustiza
26 Apr 2007. Actualizado a las 07:00 h.
?o es habitual que el público de a pie acuda a los juzgados para ver de cerca cómo funciona la justicia. Pese a que todas las vistas, o la gran mayoría, son públicas, la asistencia no acostumbra a ser visita apetecible para los ciudadanos, que apenas si se enteran de lo que sucede cada día entre jueces, fiscales y funcionarios. Conscientes de esto, y de la consecuencia de distanciamiento ente Justicia y ciudadano que conlleva, en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia se han propuesto animar a la sociedad para que conozca los entresijos de los pasillos judiciales. Gracias a esa iniciativa catorce estudiantes del instituto Cidade de Antioquia de Xinzo de Limia acudieron ayer al Juzgado de lo Penal número dos, dispuestos a ser parte, como público, de los dos juicios que estaban señalados. Robo con intimidación y detención ilegal. Muy animados por el acontecimiento, los estudiantes tomaron asiento en el banquillo de la sala para recibir una pequeña bienvenida a cargo del magistrado decano, Antonio Piña, quien les explicó a modo de resumen lo que iban a ver. En apenas diez minutos pudieron comprobarlo y a más de uno se le cayó el mito aprendido de las películas americanas. ¿Y el mazo? Una de las primeras cosas que los estudiantes echaron en falta fue el mazo. Pese a que en las películas no hay juez alguno que pase más de dos segundos sin dar un golpe con él en la mesa para pedir aquello de silencio en la sala, los adolescentes limianos no encontraron rastro del ruidoso objeto por ningún lado. Y es que no existe porque el sentido común y las buenas formas que deben regir en la celebración de cualquier juicio, unido a la autoridad moral de la magistrada, son herramientas suficientes para que los juicios transcurran sin incidentes o tumultos. Después llegaron los imputados del primer juicio. Tras la testifical de los dos sospechosos, a los que se acusa de haber atracado atracaron a varias personas para conseguir dinero para drogas. Después fue el turno de los testigos aunque al final hubo que suspender la vista debido a que uno de los testigos no se presentó. Minutos después entraba en la sala el segundo protagonista del día. Un joven polaco acusado de haber intentado robar a un anciano. La cosa fue rápida porque reconoció los hechos y aceptó la condena acordada así que, poco después de las once, la sesión había terminado. Para entonces los alumnos habían hecho más de una pregunta, aprendiendo un poco más de una jornada que les sirvió para ver que «esto no es como en las películas».