Galicia genera empleo. Y a buen ritmo. Pero los datos del pasado año reflejan índices de precariedad por encima de la media nacional y sitúan a la comunidad muy por detrás de otras con el mismo nivel de población. De hecho, las cifras del Ministerio de Trabajo confirman que Galicia es la sexta comunidad en la que los trabajadores tienen más dificultades para acceder a un contrato indefinido.
A 31 de diciembre del 2006, la autonomía había creado 35.000 empleos más que en el ejercicio 2005. Aparentemente no es un mal dato. De acuerdo con la encuesta de coyuntura laboral elaborada por el Ministerio de Trabajo, sólo las firmas catalanas, madrileñas, valencianas, castellano-leonesas y andaluzas generaron más puestos de trabajo que las industrias gallegas durante los últimos 12 meses analizados.
Pero los empresarios galaicos no terminan de apuntarse al carro de los contratos de calidad. Galicia no sólo figura entre las cuatro comunidades con pensiones medias más bajas. También es la sexta autonomía con mayor índice de temporalidad entre su población activa. De los 677.300 empleos registrados en A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra a finales del pasado año, algo más de 243.000 eran temporales, casi un 36%. El ratio de precariedad es solamente superado por el de los trabajadores murcianos, extremeños, asturianos, canarios y castellano-manchegos.? Comunidades como La Rioja sólo tienen un 22% de sus empleos temporales, y únicamente un 25% de los catalanes sujetos a una nómina son eventuales.
Permanencia
La última oleada de la encuesta de coyuntura laboral del 2006, con datos acumulados entre septiembre y diciembre, prueban que un 30% de los operarios en Galicia llevaban menos de un año trabajando en la misma empresa. Cinco comunidades tienen niveles de permanencia laboral en una misma industria peores que los gallegos, pero en la mayoría de esos casos se trata de autonomías donde las contrataciones debidas al turismo pesan más que en el noroeste peninsular.
El 34% de los gallegos con un contrato laboral llevan más de 5 años trabajando en la misma empresa. Diez autonomías superan estos niveles de confianza laboral. Además, según la encuesta realizada entre empresarios de toda España, apenas un 7,5% de las industrias gallegas optarían por cubrir un puesto vacante por promoción interna. La mayoría apostaría por las relaciones personales, solicitudes directas de los trabajadores o los servicios públicos de empleo.
El mismo estudio también deja mal parada a Galicia en cuanto a la preocupación por la formación de sus trabajadores.