Triunfo elaborado del Portadeza
Lalín
BALONMANO Los de Abel sumaron una nueva victoria ante un Bueu Atlético que se mostró rocoso pero poco efectivo El Portadeza Lalín se impuso con claridad al Bueu Atlético en un encuentro donde las defensas estuvieron muy por encima de los ataques y donde los colegiados apelaron en demasiadas ocasiones a las sanciones, desluciendo el encuentro. Aunque al principio comenzó mandando el Bueu, el equipo de Abel se repuso pronto y a medio gas consiguió sacar adelante el encuentro con relativa facilidad. Con este triunfo, el Portadeza Lalín se estabiliza en la parte alta de la clasificación a la espera de que algunos de los equipos punteros como el Ademar o la Avilesina pierdan para reducir diferencias en la clasificación.
01 Dec 2001. Actualizado a las 06:00 h.
En la línea de toda la temporada, el Portadeza Lalín volvió a estar mejor en defensa que en ataque, en el choque que lo enfrentó al Bueu. En parte, la historia se repitió por que, enfrente, el equipo de Chan defendió con uñas y dientes, muchas veces lejos de lo deportivo, la portería propia. Así las cosas, las facilidades en ataque fueron mínimas, aunque argumentos, sobre todo individuales, no faltaron a los rojinegros. El Portadeza se entregó también a defender con agresividad, ayudado por la baja calidad de los lanzadores pontevedreses que pasaron muchos apuros para batir a Pablo que vio como buena parte de los goles que le marcaron fueron rechaces en seis metros o lanzamientos de penalti. El partido comenzó decantándose de parte del Bueu que encontró la puerta de un Lalín que no salió centrado. El 0-2 inicial fue un mero espejimso al que pusieron realidad los rojinegros en apenas 10 minutos con un más ajustado al juego 5-3. El paso de los minutos no hizo más que igualar el marcador con dos equipos fallones en ataques pero centrados en tareas defensivas. La segunda parte tuvo apenas 10 minutos de historia, el tiempo que llevó a los rojinegros abrir un hueco de siete goles en el marcador. Con esa ventaja, poco importaron las decisiones de Marian y Fernando -más acertados que en anteriores ocasiones- o las profundas defensas ordenadas por Chan que lo único que provocaron es que el juego acabase de deslabazarse. Victoria justa del Portadeza que hizo méritos para ganar con comodidad, sin embargo, los de Abel cayeron en el juego de las protestas y los golpes del equipo foráneo que las usó desde el silbido inicial.