La ayuda de la Xunta para el concello es el 12% de los pagos de 2010 y 2011
Deza
25 Jan 2009. Actualizado a las 02:00 h.
El Concello de Lalín deberá buscar financiación para afrontar el pago de las dos últimas anualidades de la construcción del nuevo consistorio: y es que las arcas municipales soportarán el 88% de los cuantiosos pagos previstos para 2010 y 2011, por cuanto el convenio de colaboración suscrito con la Xunta en el año 2005 -de 1,6 millones- reserva ya únicamente los 600.000 euros de Política Territorial. En teoría, esta cantidad iba destinada a la urbanización del contorno del edificio, por lo que en el convenio figuraba para el presente año 2009, junto a otros 750.000 euros de Xustiza. El retraso de las obras motivó aplazar dicha partida.
De acuerdo a las cifras del contrato con FCC para retomar los trabajos, los 3.044.116 euros del 2010 y 1.939.404 del 2011 suman en total 4.983.520 euros: la aportación de 600.000 euros de Política Territorial, deja para las arcas municipales 4.383.520 euros. El gobierno municipal deberá buscar financiación para cubrir estos cuantiosos pagos, y los precedentes no son demasiado halagüeños. El pasado año, la caída de la venta de parcelas dejó ya al ayuntamiento sin fondos previstos para las obras: como consecuencia, en julio efectuó un traspaso de 478.000 euros de remanentes propios de Tesorería para las obras.
La situación este año se ha complicado todavía más: el Concello lalinense recurrió a un crédito de 800.000 euros, que se completarán con los 750.000 euros y se habían previsto otros 582.896 euros de recursos generales municipales. Unas partidas que sumaban cerca de 2.133.000 euros, el pago previsto para 2009, aunque finalmente se ha incrementado a cerca de 2,5 millones.
Estructura acabada en mayo
Serán las partidas para finalizar unas obras cuyo cronograma marca la finalización de la estructura del consistorio para mayo del 2009. La construcción de las cubiertas se prolongará de febrero a julio, mientras las fachadas del edificio se pretenden tener listas hacia finales de año. Ya en el segundo semestre se abordarán trabajos como los falsos techos, revestimientos interiores y cerrajerías.