«Hasta luego, hermanos» afirmó en 1984
Deza
24 Nov 2003. Actualizado a las 06:00 h.
Lalín recuerda el multitudinario recibimiento a Alfonsín en 1984. En su sentido discurso, había señalado: «Ustedes no lo sabían, pero hace tiempo que nos conocemos. En años duros para mi patria, donde había que trabajar por la recuperación de la libertad, que es luchar por la recuperación de la dignidad humana, deambulamos procurando encontrar en la ciudad de Buenos Aires un refugio donde reunirnos. Muchas puertas se cerraban, porque había miedo en la capital de mi república. Pero unas puertas se abrieron de par en par y todas las semanas nos encontramos en la clandestinidad un grupo de dirigentes políticos que con el tiempo iba siendo más numeroso, que recibía la hospitalidad de un club que nucleaba a hombres que, integrados a la sociedad argentina, no habían olvidado sin embargo el terruño natal». Añadía Alfonsín que pese a los grandes riesgos que corrían les albergaban y se juró que al recuperar su país la libertad «iba a ir a esa comarca a dar testimonio del orgullo que los que quedaron pueden y deben tener por los que se fueron. Porque ese club que nos abrió sus puertas, que nos albergó corajudamente, gentilmente, era el club de los Hijos del Ayuntamiento de Lalín». Acababa diciendo: «Hasta luego, hermanos de Lalín». Diecinueve años después, llega el reencuentro.