La Voz de Galicia

El cielo cubierto de humo

Deza

PEDRO BERMÚDEZ

EL CRISOL

02 Sep 2002. Actualizado a las 07:00 h.

LAS NUBES que tantas veces cubren el cielo en nuestra húmeda comarca han desaparecido. Pero tampoco asoma a nuestros ojos el azul celeste, pese a que el sol brilla. Intuimos el brillo del astro rey detrás de una neblina de humo que no se va de Deza y Tabeirós-Montes desde hace días. Ardemos por los cuatro puntos cardinales, sin que la lluvia de la que tantas veces nos cansamos aparezca. Por lo menos, para refrescar la tierra y evitar que el fuego prenda como en madera seca, propagándose sin que los esforzados equipos de extinción puedan poner freno a una situación que hacía años no se vivía. Lalín y las demás localidades de Deza y Tabeirós-Montes respiran con dificultad. Respiran los árboles en forma de humo de los montes que la rodean. El monte es vida, que perdemos cuando el fuego arrasa hectáreas y más hectáreas. En una tierra como Galicia, con tantas lluvias, la erosión causa verdaderos estragos si no encuentra algo que frene la tierra y la deje en su lugar. Como decía aquel acertado eslogan, cuando se quema el monte se quema algo nuestro. Lástima que haya quien no tiene nada, ni escrúpulos para prender fuegos.
Comentar