La Voz de Galicia

El Portadeza impuso su solidez

Deza

FRANCIS SIXTO LALÍN

BALONMANO Los rojinegros se encontraron a un rival envalentonado a pesar de su última posición en la tabla El Adeslas de Burgos salió decidido a conseguir la primera victoria de la temporada y si no fuera porque se encontró al mejor Portadeza las cosas podrían haber tenido otro desenlace. Hubo momentos de agobio donde los dezanos ya comienzan a demostrar una inusual veteranía para resolver con acierto las situaciones delicadas. Al final no se consumó la sorpresa y el equipo de Abel González emprendió el camino de vuelta con el deber cumplido, fijando su mirada en el siguiente compromiso ante el Aranda

19 Jan 2002. Actualizado a las 06:00 h.

Adeslas Burgos, 22: Alberto Andrés, Alvaro García, Sergio Delgado (6), Bertosa, Jaime González, Ballesteros, Diego Ibeas, Ushveridze (10), Fernández (2), Fernando Del Río (4), David Portugal, Ignacio Jesús y Jonathan Lázaro. Portadeza Lalín, 26: Pablo, Durán, Diego Sieiro (10), Pincho (4), Carlos Aller (2), Jorge Gulías (5), José Antonio, Martín (2), Toño, Camilo (1), Canario (2) y Félix. Árbitros: Montse Córdoba y Javier Llobregat, Valenciano. Excluyeron a Jaime González, Diego Ibeas, Ushveridze y Fernando Del Río por el Adeslas y a Pincho, Jorge Gulías, Martín y Canario por el Lalín. Goles cada cinco minutos: 1-1; 3-2; 5-3; 7-5; 8-8; 8-12 (descanso); 10-15; 13-17; 16-19; 19-22; 21-23; 22-26 (final). La intensidad fué el denominador común de los primeros minutos de juego, donde los locales salieron con un empuje inusual, a sabiendas de la trascendecia del choque. El no haber sumado ningún punto a lo largo de toda la temporada pasaba factura y los más de trescientes espectadores exigían los primeros resultados positivos. El Portadeza se dejó intimidar en los inicios y no supo como frenar el empuje del Adeslas, permitiendo que su reciente fichaje anotara con gran facilidad. Los tanteos favorecían a los de Burgos pero los guarismos no eran preocupantes y siempre se mantuvieron entre los dos goles. Abel observó fisuras en su defensa 6-0 y optó por la variante del 5-1 presionante con Martín de lanzadera. La reacción no se hizo esperar y el Portadeza da un giro en el marcador hasta llegar al descanso con una cómoda renta de cuatro goles. El Adeslas sufrió un bajón moral del que se aprovecharon los dezanos para mantener las diferencias en la continuación, pero la relajación permitió a los locatarios situarse a un solo gol a falta de diez minutos. Los rojinegros lejos de perder la compostura apelaron a la veteranía y a la experiencia para abrir una nueva brecha que esta vez sería definitiva.


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