Vinicius echa más sal en la herida del Real Madrid
Deportes
La pataleta del brasileño tras la pitada que recibió ante el Sevilla por parte de su afición enturbia aún más el clima alrededor de un equipo que no encuentra el norte
21 Dec 2025. Actualizado a las 17:47 h.
Vinicius está ya en Dubái, donde podrá digerir los pitos con los que le despidió el Santiago Bernabéu el sábado cuando fue sustituido ante el Sevilla en los estertores de otro partido gris del Real Madrid. Mezcla de compromisos publicitarios y de disfrute aprovechando un parón navideño que los jugadores de Xabi Alonso deberán emplear para recargar pilas y resetear la mente tras un final de año convulso, el viaje del '7' a los Emiratos servirá para enfriar los ánimos tras una nueva pataleta del brasileño que echa más sal en la herida de un equipo que no encuentra el norte futbolístico.
Han transcurrido dos meses desde el berrinche de Vinicius cuando fue sustituido en el clásico y otra rabieta vuelve a poner en el ojo del huracán a un futbolista que acumula catorce encuentros seguidos sin marcar y al que el Bernabéu le ha tomado la matrícula. La reacción del fluminense a los silbidos que escuchó cuando Xabi Alonso le mandó salir del campo en el duelo ante el Sevilla para dejar sitio a Gonzalo fue propia de un niño pequeño, muy lejos de la esperable por parte de un jugador que el sábado portaba el brazalete de capitán del Real Madrid. Ya en el vestuario, agarró su teléfono móvil y cambió la fotografía con la camiseta del conjunto de Chamartín que encabezaba su perfil en Instagram por otra con la elástica de Brasil. Un mensaje destinado a visibilizar su descontento con la hinchada merengue y a elevar de nuevo el pulso en un club que sigue tragando con sus caprichos.
Al igual que sucediera tras el cacareado desplante del que hizo objeto a Xabi Alonso durante el clásico, germen de la crisis por la que atraviesa el Real Madrid, nadie ha salido a darle un tirón de orejas a Vinicius por un comportamiento que enturbia aún más las revueltas aguas sobre las que trata de surfear Xabi Alonso y los mensajes que deslizan desde la entidad que preside Florentino Pérez van más bien en la línea de mimar a un futbolista que encabeza el descontento de la afición con el pobrísimo juego que está caracterizando al Real Madrid. Aunque la balas silban sobre la cabeza de Xabi Alonso y será el guipuzcoano el sacrificado si la situación no se reconduce en la Supercopa de España, la afición señaló claramente el sábado a los jugadores, con el '7' a la cabeza.
Pese a dos buenas entregas que Mbappé no pudo convertir en gol, Vinicius no estuvo brillante ante el Sevilla, un rival contra el que sí se reivindicó su compatriota Rodrygo facilitando una asistencia a balón parado que aprovechó Bellingham para poner por delante al Real Madrid en la primera parte y provocando un penalti de Juanlu en la segunda mitad que sirvió a Mbappé para doblar la renta desde los once metros. El Bernabéu baja el dedo Su salida del césped en medio de pitos que se mezclaron con aplausos por parte de otro sector de la afición y la posterior chiquillada en redes sociales para mostrar su enfado con la pitada fueron el corolario de una semana en la que el ex del Flamengo ha estado aún más desafortunado fuera que dentro del rectángulo de juego. Primero fueron sus risas en el banquillo mientras el Real Madrid sufría para eliminar al Talavera en dieciseisavos de final de la Copa del Rey y luego la pataleta en redes sociales a la que reaccionaron varios de sus compañeros tratando de limar asperezas.
Los berrinches de Vinicius le están haciendo perder adeptos entre la afición, que busca culpables de la crisis más allá de Xabi Alonso y cargó las tintas contra los futbolistas en el pleito frente al Sevilla pidiéndoles más hombría para enderezar el rumbo. Ni con ventaja en el marcador ni frente a un equipo en inferioridad numérica fue capaz el Real Madrid de controlar un partido en el que el Sevilla gozó de numerosas ocasiones y en el que Courtois volvió a erigirse en salvador de su escuadra. «Lo importante era ganar en casa. Pero tenemos que mejorar el fútbol, hemos ganado tras un balón parado y un penalti. Tenemos que mejorar», señaló el cancerbero belga al término de otro choque en el que el Bernabéu bajó el dedo con su equipo y especialmente con Vinicius, que no ha vuelto a ser el mismo desde que vio cómo Rodrigo Hernández le arrebataba un Balón de Oro del que creyó ser dueño.