La Voz de Galicia

¿Se acerca una crisis en el Barça?

Deportes

a. b. redacción / La voz

La derrota en el Camp Nou ante el Real Madrid podría abrir el abanico de dudas en Can Barça

04 Apr 2016. Actualizado a las 11:18 h.

Cuando terminó el clásico, la imagen del Barça se desplomó. De pronto, un equipo al que nadie le había conseguido meter mano y que acumulaba un repertorio interminable de exhibiciones había sido desnudado por el Madrid más anémico de los últimos años. Piqué ahondó en la preocupación cuando pidió a sus compañeros que no bajaran el pistón, que quedaban dos meses para exprimirse hasta la extenuación. Las dudas empezaron a recorrer el Camp Nou, pero la pregunta es si esta incertidumbre en torno al conjunto de Luis Enrique tiene fundamento o la derrota ante el eterno rival solo fue producto de una mala noche de primavera.

Líder solvente

Seis puntos de ventaja con respecto al Atlético. Los números parecen disipar cualquier atisbo de dramatismo. Pese a su tropiezo frente al Real Madrid mantiene una cómoda ventaja en la clasificación: seis puntos respecto al Atlético, segundo en la tabla; y siete frente al conjunto de Zidane, que ocupa la tercera posición. No hay precedentes de un equipo que hubiese dilapidado una renta tan abultada a siete jornadas de cerrar el campeonato. El Barça tendría que perder en esos siete encuentros tantos partidos como los que ha perdido hasta la fecha para que sus dos perseguidores tuviesen opciones de conquistar el título. Por lo que todo apunta que las vitrinas y Canaletas pueden respirar tranquilos.

Exigencia física

Respondió con equipos de máximo desgaste. Una de las cosas que se le reprocha al Barça del clásico es que se hubiese caído físicamente. El Madrid, incluso con diez, tenía más gasolina. Sin embargo, hasta la fecha, el Barcelona había respondido de forma eficaz incluso contra equipos que le plantearon encuentros de máximo desgaste. El Arsenal, por ejemplo, fue uno de ellos. Y el Barça se graduó con nota.

Un tridente mágico

Messi recupera los guarismos de sus mejores años. Hasta que Cristiano anotó el segundo gol, el Barça había pasado treinta y nueve partidos sin perder. Una cifra escandalosa. Buena parte de culpa en que se hubiese llegado hasta ese dato es de los tres jugadores que forman su ataque: Neymar, Luis Suárez y Messi, que después de la lesión que lo mantuvo apartado del césped durante dos meses a finales del año pasado ha recuperado los guarismos de sus temporadas más devastadoras. La incidencia en el juego del argentino no tiene parangón. Quizás el Barça acusó demasiado que los tres hubiesen viajado a Sudamérica con sus selecciones poco antes del clásico. No era la mejor forma de prepararse para el trance.

El fin de ciclo

Una profecía que ni siquiera se cumplió con Martino. El adiós del Barça como gran equipo dominador del fútbol mundial ya se ha anunciado varias veces. Entre ellas, la que pareció tomar cuerpo fue cuando al Tata Martino le tocó entrenarlo. Pero el Barça supo volver.


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