La Voz de Galicia

El dominio de los poderosos, la ilusión de los pobres

Deportes

José M. Fernández

12 Oct 2009. Actualizado a las 02:00 h.

Un acto de fe y otro de justicia. Así se estrenó la ACB. De fe, porque la primera jornada de la temporada confirmó que habrá que tener mucha para que la competición no sea un mano a mano entre los dos clubes más poderosos del fútbol español: para sorprender al Madrid o al Barcelona va a ser necesario algo más que tener un buen día. No lo tuvo malo el Obradoiro el día del emotivo reencuentro de Galicia con el baloncesto de élite, pero fue insuficiente para buscarle las cosquillas al Barcelona (63-80). Y de justicia, 19 años después, como atestiguaron los 6.050 aficionados que asistieron al debut del Obra.

El único alarde del campeón de Liga fue la exhibición de la plantilla más cara de la ACB (17,4 millones de euros, por 1,3 de su rival). El dinero no garantiza los triunfos, pero ayuda. Tiene tantos y tan variados argumentos Xavi Pascual que le sobra con que el pavor que siembra el gallego Fran Vázquez (4 tapones, 6 rebotes y 6 puntos en 17 minutos), la calidad de Navarro (19 puntos) o la fiabilidad de Lorbek. La Liga del Obradoiro arrancará el miércoles en Valladolid o el domingo, cuando aparezca el Granada en el Sar.

Menos apuros que el Barça pasó el Madrid en Sevilla (56-76). Ni siquiera le pesaron las ausencias (Reyes, Hansen y Van den Spiegel); tiene una plantilla tan amplia que cuando esté al completo Ettore Messina se verá obligado a dejar fuera de la convocatoria a jugadores con los que el director técnico del Obradoiro sería el hombre más feliz de la tierra. El 23-45 en el descanso brindó uno de los momentos de la jornada, ya que los jugadores del cuadro sevillano salieron del vestuario con el tiempo justo para reanudar el choque, sin calentar. ¿El motivo? La monumental bronca de su técnico, un Joan Plaza atribulado por la falta de competitividad de sus jugadores. Maquilló el marcador el Sevilla, pero no pudo impedir que Sergi Llull presentara su candidatura para convertirse en uno de los jugadores de la Liga (26 de valoración en 24 minutos, con 14 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias), lo que le valió para ser el mejor nacional de la jornada. Víctor Claver (19 puntos), su compañero en la selección, también fue decisivo para que el Valencia se impusiera a un Estudiantes (80-68) que no pudo contar con Suárez y Driesen, inmersos en procesos gripales que también afectaron a Germán Gabriel y a Beirán.

Al coro de victorias contundentes se sumó un Baskonia dispuesto a dar la lata a los grandes: Splitter, el gigante Stanko Barac (2,17) y San Emeterio arrasaron al Murcia a domicilio (66-88). En 18 minutos, Barac anotó 20 puntos, capturó 6 rebotes y colocó 3 tapones. Buenas noticias para el sargento Ivanovic.


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