Armstrong quiere dejar huella
Deportes
El ciclista con apellido de astronauta aspira a su sexto Tour, lo nunca visto
02 Jul 2004. Actualizado a las 07:00 h.
El mismo año en que Miguel Induráin sumó su segundo Tour, Lance Armstrong, un tejano que acababa de irrumpir en el pelotón profesional, logró en Cangas do Morrazo una etapa de la Volta a Galicia. Corría agosto de 1992. «Ganó un americano con apellido de astronauta», informó La Voz. Si un Armstrong dejó huella en la Luna en 1969, otro quiere hacer lo propio en la Tierra en el 2004. Lo hará si el 25 de julio se convierte en el primer ciclista con seis triunfos en la prueba más prestigiosa. Por cierto, fue en julio cuando el hombre acabó con la virginidad lunar. Si Armstrong reincide en la victoria, abandonará el club de los cinco pentacampeones para fundar uno exclusivo. Nacerá entonces el gran debate: ¿Estamos ante el mejor corredor de la historia? «No son comparables las épocas», asegura Leblanc, el patrón del Tour. Pero sí lo son las velocidades, y para ganar la ronda francesa nadie ha tenido que pedalear más rápido de lo que lo hizo el tejano el pasado año. Fue su triunfo más sudado. Por primera vez desde que arrancó su era, se dudó de su victoria. De farol Un año más tarde, sólo Armstrong y su círculo de confianza (que incluye a la cantante Sheryl Crow, su nueva moza) saben las verdaderas condiciones en las que llega. «Estoy cerca del 100%», ha confesado. Sus rivales creen que no, que está a tope, y que vuelve a jugar el rol de tahúr del Oeste. En la Dauphiné Liberé, la antesala del Tour, lo vapulearon Mayo y Hamilton. ¿O se dejó vapulear?» «Lance está haciendo algo de teatro», cree Ullrich. El alemán es la gran amenaza del estadounidense. Acumula tantos segundos puestos como tours tiene Armstrong y, por tanto, muchas ganas de desquite. Cuenta con 30 años, dos menos que el pentacampeón, y se presenta en la salida del Tour más fino que nunca: «Llego con mi peso ideal», amenaza. Aseguran que ha moderado el consumo de chocolate y las galletas, sus vicios confesables, lo que implica motivación. Un paso por detrás de Armstrong y Ullrich se sitúan el estadounidense Hamilton y el español Mayo. Ninguno ha hecho siquiera un podio en el Tour, pero ambos han completado una campaña formidable. Serán los mejores aliados de Ullrich. Esta terna intentará sacar de órbita a un Armstrong que quiere dejar la huella de su bici en el planeta Tour.