La Voz de Galicia

Los árbitros sancionarán con más dureza los agarrones

Deportes

P. Barreiros redacción

Estudiaron en Madrid las acciones polémicas de la temporada

19 Feb 2004. Actualizado a las 06:00 h.

Los árbitros zanjaron la polémica. La acción de Marchena y Raúl en el partido entre el Real Madrid y el Valencia o la protagonizada por Alfaro y Tristán en el Dépor-Sevilla son penalti. Los colegiados, reunidos hasta ayer en Madrid con motivo de sus tradicionales pruebas físicas de cada ecuador de la temporada, arroparon a su compañero Tristante Oliva y se reafirmaron en su tolerancia cero con los agarrones. Todos abogaron por la unificación de criterios y la aplicación sin rodeos de una norma tan vieja como el fútbol. El apartado XII del reglamento afirma que sujetar a un contrario dentro del área es penalti y los trencillas destacaron durante su reunión de Madrid que su vilipendiado compañero se limitó a aplicarlo. Una por una, los colegiados desgranaron las acciones más polémicas ocurridas en lo que va de temporada. Bajo la supervisión de Victoriano Sánchez Arminio, presidente del Comité Técnico, y de su director, Manuel Díaz Vega, cada árbitro explicó las razones que le llevaron a tomar sus decisiones. Cuando llegó el turno a Tristante, se reafirmó en lo que había pitado. El murciano, debutante en la categoría, sufrió un tremendo linchamiento público tras sancionar el polémico penalti en el último minuto del Madrid-Valencia. Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores del club levantino atacaron sin rubor su labor, e incluso el propio presidente ché , Jaime Ortí, llegó a asegurar que el Comité Técnico «defiende, en el fondo, al Real Madrid». Los árbitros lamentaron durante sus jornadas de convivencia el carácter cíclico de estas polémicas, que se repiten temporada tras temporada siempre que alguno de los implicados -bien el beneficiado, o bien perjudicado- ocupe plaza entre los grandes. Incluso la polémica mantiene en entredicho el actual sistema de designación por ordenador, adoptado tras numerosas quejas por parte, en muchos casos, de los mismos que entonces abogaban por el fin de la elección a dedo. Ayer mismo, el propio presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Pedro Tomás, exigió obediencia a los colegiados y recordó que su colectivo pide a la federación «que cada año se mejoren los arbitrajes, porque pagamos mucho dinero». En su cita, los colegiados también hicieron votos para castigar con mayor severidad las faltas violentas, pusieron en común nuevos métodos para calcular la distancia de las barreras e insistieron en la importancia de la correcta colocación del trencilla en su seguimiento del juego. La convivencia también prestó atención a mejorar la puntualidad en el inicio de los partidos. Los colegiados no se volverán a reunir hasta finales del mes de julio en A Coruña, con el fin de completar su particular pretemporada.


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