La Voz de Galicia

Portero muy a su pesar

Deportes

Rubén Ventureira redacción

El comodín del equipo decano se tuvo que poner los guantes en el Santiago Bernabéu, algo que jamás imaginó por su declarado miedo a los pelotazos

16 Dec 2002. Actualizado a las 06:00 h.

Espínola es el comodín del Recre. Lateral derecho, a veces. Lateral izquierdo, ocasional. Interior izquierdo, de vez en cuando. Interior derecho, casi siempre. Y, si toca, hace sus apaños en otras posiciones. Dada su versatilidad, una vez le preguntaron si había algún puesto que se le resistiese. «Jugaría de todo menos de portero. Tengo miedo a los balonazos». Ayer, en el Bernabéu, y quizá empujado por ese temor, se fue hacia la izquierda cuando Figo envió un balonazo a su derecha. Gol. Y Espínola de portero. Era o que faltaba , que diría un gallego. Quedó probado que lo suyo no es guardar los palos. Raúl (no Molina, su compañero, sino González) le tuvo que ayudar a vestirse de portero. La estrella merengue aguantó los guantes mientras Espínola se colocaba la camiseta del meta suplente. Crecido por el buen rollito del 7, hasta intentó sonsacarle información privilegiada: «Tú que lo conoces, dime por dónde va a tirar el penalti Figo», osó preguntarle. No coló. El portugués lo engañó, ¿o fue Espínola el que huyó? «Le tenía que haber insistido a Raúl, y habría sido la gloria», se lamentó este simpático elemento a la conclusión del partido. Mimado por Alcaraz La culpa de todo la tuvo Guti, que se marcó un piscinazo a lo Figo y engañó al árbitro. Penalti y expulsión. Roja a Luque, portero del decano. Corría el minuto 90 y, con 3-2 en el marcador, el portugués redondeó la remontada del Real Madrid. ¿Y quién es el culpable de que Miguel Ángel Espínola Jiménez, de 28 años, primer jugador nacido en Guadix que juega en Primera, estuviese sobre el césped del Bernabéu? Estaba sentado en el banquillo visitante. Lucas Alcaraz se llama. Lo entrenó en el Almería y, aunque después sus caminos se separaron, se lo recomendó al Huelva. Llegó al Recre y celebró un ascenso sin que el equipo pisase el césped. El club onubense fue repescado en Segunda gracias a las deudas ajenas y Espínola se estrenó en la categoría de plata. Parecía la cumbre de una carrera con etapas en el Guadix, el Motril, el Manchego, el ya citado Almería y la Balompédica Linense. Pero no. Aquel Recre de la temporada 2000-01, diseñado para Segunda B, luchó por el ascenso a Primera, que logró a la temporada siguiente. El granadino fue el jugador de campo más utilizado por Alcaraz en esas dos campañas, en las que jugó un total de 79 partidos. Hijo de mecánico Se ganó esa fidelidad por su polivalencia, esfuerzo y disciplina. Asume su condición de secundario (en el campo, pues ejerce de pope en el vestuario). Este hijo de mecánico es un motor. Ayer le tocó ser lateral izquierdo. Como el rival era el Madrid, basta sumar una y una para concluir que tenía que marcar a Figo. De su omnipresencia en el campo da fe un dato: aparece en ocho de las nueve fotos que la agencia Reuters envió del partido. Se le ve celebrando el primer gol, festejando el que anotó, pugnando con Figo, marcando a Raúl, bromeando con el siete blanco y vestido de portero. Un hombre-orquesta este Espínola. Lo suyo es la sala de máquinas y rara vez se asoma por esa cubierta que es el área. Lo hizo en el Bernabéu, porque se dejó llevar en una contra, y marcó su primer tanto en Primera. Una batallita «Mis nietos me van a llamar mentiroso cuando les diga que fui al Bernabéu, marqué un gol y acabé de portero», bromeó al final del partido. Tiene una batallita buena, a la altura de la de su hermano pequeño, también futbolista, que eliminó al Valencia de la Copa con el Guadix. Durante muchos minutos, el Espínola mayor soñó con poder contar a sus nietos una victoria del Recre en el Bernabéu. En Primera, porque en este estadio el decano ya le ganó al Castilla por 3-4. Lo hizo tras remontar un 3-0 en 20 minutos. Ayer ocurrió lo contrario. El Recre dejó ir un 0-2 prometedor. Pero no pasa nada: «Para perder en el Bernabéu hay que estar en Primera», se consuela Espínola.


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