El Deportivo se pasa al «vendo para poder comprar»
Deportes
05 Jun 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Atrás quedaron los tiempos en los que Augusto César Lendoiro pregonaba que antes de dar de baja a algunos futbolistas había que encontrar sustitutos y que luego fuera el entrenador el que decidiera con quiénes contaría. El plan de trabajo del presidente blanquiazul en la actual pretemporada ha dado un giro de 180 grados. Ha pasado del «ficho y después cedo o traspaso» al «vendo para poder comprar». La extensa nómina de futbolistas que ha completado en las últimas temporadas, motiva que la escuadra blanquiazul se encuentre en la obligación de soltar lastre antes de poder hacer frente a nuevas incorporaciones. Y es que varios son los problemas que implica tener un número tan elevado de jugadores. En primer lugar, la entidad blanquiazul tiene que hacer frente a un enorme desembolso económico cada temporada a causa de las elevadas fichas de la mayoría de los profesionales que tiene en la plantilla. El informe económico publicado por el club en la última junta de accionistas indicaba un gasto de más de 36 millones de euros (6.000 millones de pestas) en concepto de salarios durante la temporada 2000/2001. Si a eso añadimos el sueldo de las nuevas incorporaciones y el aumento de ficha de los que ampliaron su contrato, da una cifra mucho más elevada. Otro inconveniente con el que se encuentra el club blanquiazul tiene como protagonista a Javier Irureta. El entrenador se enfrenta cada pretemporada a un número de efectivos que ronda los 35, algo que no le agrada, ya que considera que no resulta beneficioso trabajar con tanta gente. Estos dos aspectos, unidos a la deuda de 130 millones de euros (21.600 millones de pesetas) anunciada en la última asamblea han llevado al consejo de administración deportivista a cambiar su filosofía de mercado. Conservadurismo Una revolución que comenzó la pasada temporada con una política de fichajes conservadora, sólo alterada por la contratación de Sergio (15 millones de euros, más 1,8 millones en concepto de intereses, al haber fragmentado el pago en varios ejercicios). Por los otros tres fichajes, el Dépor sólo abonó 1,8 millones de euros, que fue lo que costó Amavisca. Héctor y Djorovic llegaron con la carta de libertad. Y tras esta austeridad, las próximas temporadas se presentan similares o, incluso, menos atractivas. Así lo ha transmitido Lendoiro en numerosas ocasiones: «El noventa por ciento de los jugadores que formarán la plantilla de nuestro Centenario ya están en A Coruña». Estos aspectos explican el proceder de un Deportivo que, en la actualidad, está más centrado en dar bajas que en fichar. Además, la intención es ¿también a diferencia de otros años¿ que los jugadores que se marchen sean mediante traspasos y no cesiones, algo que facilitaría la labor de cara al futuro. Su elevada ficha es el quebradero de cabeza de Lendoiro.