España toca el cielo
Deportes
FÚTBOL SALA La selección española de fútbol sala recuperó el título de campeona de Europa tras imponerse en la final de Moscú 2001 a Ucrania en un disputado encuentro, en el que los hombres de Javier Lozano tuvieron que sufrir para imponerse en la prórroga, gracias a un gol de oro de Javi Sánchez. El tanto del título llegó a un minuto y diez segundos del final de la primera parte de la prórroga.
28 Feb 2001. Actualizado a las 06:00 h.
De esta manera, España consigue unificar los títulos de campeón del mundo, conseguido el pasado mes de diciembre en Guatemala ante Brasil (4-3), y de Europa, algo que hasta el momento sólo había conseguido la selección junior de baloncesto. A estos dos títulos de la selección de fútbol sala hay que sumar la victoria de Caja Segovia en la final del Mundial de clubes. Ritmo trepidante La final entre España y Ucrania se inició a un ritmo trepidante, con una Ucrania prevista, esperando atrás el ataque español para sorprender al contragolpe. El equipo que dirige Javier Lozano necesitaba mucha paciencia para mantener la posesión del balón e intentar resolver con ocasiones claras que no llegaban. El equipo español, además de contar a su favor con el aspecto técnico y físico, a priori tenía de su lado el psicológico por la experiencia acumulada en este tipo de finales al más alto nivel -no en vano era su quinta final consecutiva-, pero no iba a ser fácil ante una defensa muy cerrada que sabía esperar a la perfección los errores del rival, que hoy llegaron en mayor número de lo habitual de las filas españolas. España había dispuesto de una clara ocasión tras una chilena de Paulo Roberto que se topó con la madera mediada la primera parte. Sin embargo, según iban transcurriendo los minutos, Ucrania empezaba a acercarse con más peligro a la meta de Luis Amado, ya que la ansiedad de los españoles estaba provocando errores que intentaban aprovechar con poca fortuna principalmente Koridze y Kosenko, como hombres más peligrosos. Los campeones del mundo necesitaban marcar porque el transcurso de los minutos fortalecía mentalmente a los ucranianos. Tocó sufrir El empate a cero en el marcador al descanso del encuentro no era precisamente el mejor resultado y confirmaba el pensamiento de la plantilla española de que para ganar se iba a tener que sufrir. Las cosas se pusieron peor cuando en el minuto 26 Melnikov adelantó a los ucranianos. España pareció empezar a jugar al fútbol sala e hizo lo más difícil, remontar el marcador adverso. Con las tablas de nuevo en el luminoso, la selección recuperaba todas sus opciones y la condición de favorita que durante algunos minutos había llegado a perder. Llegó la prórroga y la «suerte» del gol de oro por decidir la final. Tuvo que ser Javi Sánchez, futbolista del Playas de Castellón, uno de los mejores hombres del combinado nacional en este Europeo, quien marcara el tanto decisivo.