Beloki impresiona al pelotón en su primera gran vuelta
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El vasco lidera un prometedor plantel de ciclistas españoles Joseba Beloki Dorronsoro está viviendo un sueño. En sólo tres años como profesional, el corredor de Lazkano (Guipuzkoa) ha logrado hacerse con un nombre en el seno del pelotón internacional. Dentro de un mes, el 12 de agosto, cumplirá 27 años. Pase lo que pase en esta semana y media, Beloki deberá estar contento.
13 Jul 2000. Actualizado a las 07:00 h.
Siempre había soñado correr una gran vuelta y quedar entre los primeros, por eso esta temporada cambió el Euskatel por el Festina. Ahora parece que el sueño se está haciendo realidad, precisamente, en su primer Tour de Francia. Ayer, en su tercera ascensión al mítico puerto del Mont Ventoux, el vasco disputó una de las etapas más duras de su vida. Aguantó siempre entre los mejores y ni siquiera acusó una caída que tuvo poco antes de iniciar la ascensión final. En la cima, sólo le pudieron superar los dos dominadores del pelotón internacional en los últimos años: Marco Pantani y Lance Armstrong. «Estoy más contento que la leche», declaraba el corredor del Festina nada más cruzar la línea de meta. Ahora, la pregunta que se hace todo el mundo, incluido Beloki, es cómo responderá en el tercio final de la ronda francesa. Una incógnita para todos. Joseba Beloki se ha convertido en el abanderado de una nueva y prometedora generación de ciclistas españoles: Francisco Mancebo (líder de los jóvenes y primer Banesto de la general), los corredores del Kelme Roberto Heras y Javier Otxoa (líder de la montaña) o el Triqui Beltrán. Unos deportistas que crecieron bajo el reinado de Indurain y que ahora figuran en las primeras posiciones de la general del Tour de Francia. Joseba procede de una familia humilde y de pequeño apuntaba a futbolista. «Le pegaba bien», comenta Mikel Beloki, su padre. Con nueve años entró en el equipo ciclista de su ikastola y ahí empezó a pedalear. Pese a su gran palmarés como aficionado (ganó la Clásica de Legazpi y la Vuelta a Granada), tardó más de lo habitual en dar el paso al profesionalismo. Finalmente, el Euskatel-Euskadi le dio la oportunidad. No la desperdició.