Larga vida al universo Frank Herbert
Cultura
Las salas comerciales reponen la película de Denis Villeneuve «Dune» para abrir boca ante el estreno de «Dune: Parte 2» el próximo viernes
26 Feb 2024. Actualizado a las 08:19 h.
«La especia debe fluir» es una de las frases más populares de la saga Dune y una realidad tanto en el desértico planeta Arrakis —más conocido como Dune— como en el mundo real (petróleo, en este caso), en el que ninguna saga de cierto éxito está exenta de ser exprimida hasta la última gota. Pese a no sufrir los apabullantes números de remakes, spin-offs, seriales y filmes de otras marcas como Star Wars o Marvel, se percibe un resurgir del mundo fantástico creado entre 1965 y 1985 por el escritor estadounidense Frank Herbert (Tacoma, Washington, 1920-Madison, Wisconsin, 1986). Uno de los principales responsables de esta resurrección es el realizador canadiense Denis Villeneuve, inmerso en una ambiciosa adaptación de Dune, de la que por ahora ha resuelto dos entregas: la primera, del 2021, que desde el pasado 9 de febrero se repone en España, y Dune: Parte 2, que se estrenará mundialmente el próximo viernes —después de que Warner haya retrasado el lanzamiento unos meses, junto a otros proyectos en camino—; sobre la tercera, el cineasta adelantó que ya tiene medio esbozado el guion, aunque se tomará su tiempo para cumplir su sueño de rodarla.
Dune, obra maestra de la literatura de ciencia ficción, fue publicada por Herbert en 1965, que optó por expandir su creación con la continuación El mesías de Dune (1969) y la concluyó con Hijos de Dune (1976). Ese es el universo sobre el que inicialmente trabaja Villeneuve, que considera los libros posteriores demasiado esotéricos para su adaptación al cine. Y es que, aunque Herbert planeó, una trilogía, el éxito llevó al autor a crear un cuarto libro, Dios emperador de Dune (1981), cerrando la tetralogía. Es más, en años posteriores revitalizó la serie con los volúmenes quinto y sexto, Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985), y hasta dejó un final abierto para futuras entregas que ya no llegó a publicar.
Lynch y Jodorowsky
La tremenda acogida de la novela fundacional de la saga generó un considerable interés en Hollywood por llevarla a la gran pantalla, un anhelo que, después de numerosos problemas, se concretó en la película Dune (1984), bajo la dirección de David Lynch, con Kyle MacLachlan al frente del reparto. Esta versión no fue el primer intento de llevar la extensa obra de Herbert al cine. Previamente, el singular escritor, director, guionista y actor chileno Alejandro Jodorowsky (1929) encabezó un audaz y rupturista proyecto que se iba a una duración de diez horas, tal como se detalla en el documental Jodorowsky's Dune (Frank Pavich, 2013).
La ahora valorada versión de Lynch fue un fracaso de público y de crítica en el momento de su estreno, por exponer un desmesurado avance de la trama, con personajes poco definidos y abruptos saltos de la historia. Tenía su lógica ya que en su primer montaje alcanzaba las ocho horas, que el productor italiano Dino de Laurentiis redujo a 137 minutos, generando un malestar considerable en Lynch, al provocar una gran cantidad de agujeros en el guion —que además era suyo— y la sensación de apresuramiento en el filme. El paso de los años le vino bien a la película, que ahora es un clásico de la ciencia ficción para muchos.
Años después también se realizaría una coproducción internacional en formato miniserie de tres episodios —titulada Dune, la leyenda (John Harrison, 2000) e inspirada en la primera novela— en la que se expande un poco más la historia de la saga y cuyo protagonista era el actor Alec Newman. A esta la siguió otra entrega de tres episodios, Hijos de Dune (Greg Yaitanes, 2003), con James McAvoy, inspirada en las dos novelas siguientes, su homónima y El mesías de Dune, intentando dar un cierre final a la trama sobre guion del director de la anterior.
Ambición visual
La llegada del canadiense Denis Villeneuve a la franquicia —su solvencia en el género fantástico quedó confirmada con La llegada (2016) y Blade Runner: 2049 (2017)— supuso un salto cualitativo que encontró respaldo en la taquilla con una recaudación de 374 millones de euros brutos en todo el mundo pese a haberse presentado con la pandemia del covid todavía vigente. La ambición visual y tecnológica de su Dune, con Timothée Chalamet encarnando a Paul Atreides, recibió elogios por el diseño de producción y los efectos digitales que recrean el paisaje desértico, así como por su enfoque de las complejas intrincaciones políticas y sociales del mundo de Arrakis. Denis Villeneuve —coguionista junto a John Spaihts y Eric Roth— ha expresado su compromiso con la autenticidad y la fidelidad a la visión original de la novela de Herbert. La atención al detalle y la cuidadosa adaptación de los elementos clave de Dune han generado entusiasmo entre los fanáticos de la obra literaria, frente a los espectadores circunstanciales, quejosos de la falta de un final para esta primera entrega, aunque la trama del libro, en origen, está separada en dos.
Pero el universo Herbert no se cierra aquí, pues en puertas está una nueva serie para la plataforma HBO-Max, Dune: Prophecy, precuela de todo lo visto anteriormente y ambientada diez mil años antes de los acontecimientos registrados en la vida de Atreides, mientras seguimos a las hermanas Harkonnen luchando contra fuerzas que amenazan el futuro de la humanidad, obligándolas a crear la luego famosa secta de brujas conocidas como las Bene Gesserit.