Electro¿qué?
Arteixo
HERCULÍNEAS | O |
12 Nov 2005. Actualizado a las 06:00 h.
SÍ, LO sé, el título es raro. Pero más raro es que en el siglo XXI, mientras seguimos destrozando la naturaleza -lo siento por Alaska, señor Bush- un simple fallo eléctrico nos pueda dejar a oscuras durante horas y, lo que es peor, cargarse los electrodomésticos de una casa con un simple cambio de tensión. Se supone que todas esas cosas son para mejorarnos la vida, que el microondas, la luz, la vitrocerámica, el vídeo, el deuvedé, la tele, la cadena musical, el ordenador, la calefacción, el horno, la lavadora, la secadora, la nevera, la tostadora, la sandwichera, el exprimidor, el extractor, el secador de pelo, la depiladora, la máquina de afeitar, incluso la plancha, son elementos creados para facilitarnos la vida, para hacernos más felices y dejarnos más espacio para el ocio. Y resulta que un simple apagón, una subida de tensión -o una bajada, que nunca se sabe como esta la red- vale para poner nuestro cómodo sistema de vida contra la pared. Te deja desasistido, no sabes qué hacer. A oscuras, echas mano del móvil. También de unas velas que tienes por el cajón por algún motivo. Quizá las pilas de una linterna de propaganda de algo funcionen y puedas evitar darte un golpe contra la mesa del comedor. Nada te consuela. Ni la voz del contestador automático que atiende la llamada desde el móvil -a casi un euro el minuto, por cierto-, ni la promesa de que se hará cargo de todo el seguro. De momento, los 160 vecinos de Arteixo que han sufrido en sus domicilios los apagones viven la pesadilla de reponer todos sus electrosalvajes . Lo de domésticos queda para cuando funciona la luz. francisco.espineira@lavoz.es