La Voz de Galicia

Multada la «piscina» de San Roque

A Coruña

Dolores Vázquez A Coruña / la voz

El agua acumulada en un solar sin construir en la calle Almirante Romay es un foco de insalubridad para los vecinos de la manzana

29 Jan 2014. Actualizado a las 07:00 h.

Los propietarios del solar en el que la firma Coprosal había proyectado construir en la calle Almirante Romay, en la zona de San Roque de Afuera, han sido multados con 300 euros por hacer caso omiso a la demanda municipal para que eliminen la gran cantidad de agua que se ha acumulado y que provoca malestar a los vecinos de la zona, sobre todo en verano debido a los mosquitos.

La multa la ha impuesto Medio Ambiente después de que hicieran caso omiso al requerimiento para tener en buenas condiciones el solar, que se encuentra cerrado por una valla verde de obra y que colinda con un patio de vecinos de varios inmuebles.

El estado del solar había sido criticado tanto por la asociación vecinal como recientemente por el grupo municipal socialista, que había hecho también de altavoz del malestar vecinal. Su portavoz, Mar Barcón, en una visita al barrio de Labañou había cuestionado que el gobierno municipal permitiera que se mantuviera ese «foco insalubre», pese a que se había comprometido, hace más de un año, con los afectados diciendo que se eliminaría.

Plazo de una semana

Sin embargo, desde el Ayuntamiento se resaltó el pasado lunes que si el dueño del solar no atiende este nuevo requerimiento en el plazo de ocho días se le impondrán más multas, «reiterables hasta que ejecuten las obras ordenadas», advierten fuentes municipales.

Desde el área de Medio Ambiente, que dirige Martín Fernández Prado, se espera que las multas supongan un acicate para que se elimine este foco de contaminación y malestar para los vecinos de esa calle, situada frente a la plaza de la Tolerancia y próxima a una de las salidas al paseo marítimo.

Esa es una parcela no exenta de polémica. En su día fue municipal y fue vendida para levantar un bloque de viviendas que no se pudo erigir debido a la proximidad de un colector de saneamiento, del que no se informó cuando se enajenaron los terrenos. El Ayuntamiento tuvo que pagar por ello una multa cercana a los 380.000 euros, ante la imposibilidad de llevar a cabo el proyecto proyectado inicialmente, lo que conllevó, a su vez, críticas por parte del BNG, que consideraba que el Ayuntamiento no era responsable.


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