Documental rock a lo nórdico
A Coruña
Paco Gallego rueda el periplo madrileño de la banda The Gone & Lost al estilo Dogma
20 May 2012. Actualizado a las 07:03 h.
«Hoy en día no vale con grabar un disco e intentar moverlo. Hay que ir más allá, colarse en Internet, y un vídeo era un buen modo de intentarlo». Esta es la explicación que da Lariño, batería del grupo coruñés de heavy rock The Gone & Lost, al origen del vídeo que les grabó Paco Gallego cubriendo un viaje que realizaron en marzo para tocar en un concurso de bandas en Madrid. Un punto de partida comprensible que, dados los implicados, no tardó en transformarse en algo más: «Me interesaba recoger la aventura de estos músicos en un documental serio, pero entretenido. Reflejar el esfuerzo que hay detrás. Fue un viaje singular, tanto exterior como interior, y un documental hecho muy rápido y al estilo Dogma 95», asegura el director, que en la película, The Gone & Lost, Den Film, firma como Lars Von Paco en homenaje al autor de Los Idiotas y teórico de esa corriente cinematográfica que reivindicó la ausencia de artificios a mediados de los noventa, Lars Von Trier.
El documental se muestra respetuoso -en su mayor parte- con los predicados del Dogma, sin renunciar a lo que en origen es (el caótico seguimiento a una banda heavy que va a tocar a Madrid) ni a una dosis de humor que alcanza su momento álgido en la escena en la que el grupo intenta meter todos sus instrumentos, equipaje y una pota de guiso -«había que alimentarse», aclaran-, en un turismo que parece tener un maletero infinito.
Gallego, que ya había trabajado en la traslación de música a imágenes para Cardigan Bridge, pone también una cavernosa voz en off «grabada justo al día siguiente al regreso, por eso suena tan cascada y melancólica», aclara. Grabado con economía de medios, tirando de iPhone y cámara digital, y montado en apenas dos días, el documental cuenta cómo el grupo se embarca en un viaje a la capital para participar en un concurso (el Wrestling of Metal) que, sin ánimo de reventarle el final a nadie, adelantamos ya que no consiguieron ganar: «Llegamos a la semifinal, estuvo reñido y fue una gran fiesta. Estamos orgullosos de nuestras derrotas», asegura Gon, guitarrista del grupo.
Tras colgarlo en YouTube, y antes de su paso por festivales, el documental recibió más de mil visitas, a pesar de que tiene una duración de casi media hora: «El triunfo es que llegue a gente que no conozca al grupo. Incluso a gente que ni siquiera le gusta el heavy metal. De hecho, tampoco me gusta a mí ese tipo de música», admite riendo Gallego, que en la propia película dice no ser aficionado a esos sonidos, «aunque tengo muchos amigos heavys». Ese punto es celebrado también por los protagonistas: «Se nos ve como gente normal, no como salvajes», apuntan desde la banda. «A la gente le gusta ver la realidad. No solo ver al grupo encima de un escenario, sino todo lo que conlleva llegar ahí, las miserias que atraviesan. Eso es lo que llama la atención», asegura Gallego.
Por cierto, que el director desvela la gran incógnita que genera la película en el espectador: «Sí, la pota de guiso llegó caliente a Madrid, pero dejó un cerco en el maletero que no hay quien lo limpie», reconoce entre risas.
Emergentes Paco Gallego