La Voz de Galicia

Peatonalizar o morir

A Coruña

Ángel Varela

Los comerciantes de San Andrés contemplan el cambio urbanístico como la única posibilidad de revitalizar una calle que tiene veinte locales comerciales cerrados

17 Mar 2010. Actualizado a las 12:13 h.

Peatonalizar o morir. Es la disyuntiva que se extrae de las conversaciones con los comerciantes de la calle San Andrés. La que hasta hace unos años era una de la grandes referencias del negocio al por menor de la ciudad se ha convertido en un desierto de locales comerciales vacíos -hasta veinte se pueden contabilizar en toda la calle- y un clamor contra decisiones relacionadas con el tráfico como la instalación del carril bus. Ahora el Ayuntamiento estudia la peatonalización. «Esto está muerto. Primero fue la instalación de los bolardos y luego el carril bus. Antes de eso los coches todavía tenían la posibilidad de parar un momento para recoger un pedido, pero tal como está ahora ya no es una calle comercial. Incluso está difícil pasar para los viandantes y no digamos para los minusválidos, para los que está horrible y tienen un montón de obstáculos para circular». Así de contundente expresa su opinión favorable a la peatonalización José Manuel del Río, propietario de la tienda de informática Full Time.

Igual de taxativo se muestra Gonzalo Iglesias, que regenta la farmacia Central: «La calle sufre un abandono total, ya que hasta está mal iluminada. Incluso creo que la necesaria peatonalización podría llegar tarde. Comercialmente hablando se la han cargado con decisiones como los bolardos o el carril bus. Aunque mucha culpa la tenemos los empresarios por no haber reaccionado antes. Hay que espabilar e intentar competir con los centros comerciales, por ejemplo».

Emilio Durán, dueño de la tienda de ropa masculina del mismo nombre, exclama un «¡que lo hagan mañana!» cuando se le nombra la peatonalización. «Desde que en 1988 había aparcamiento a los dos lados de la calle, el tema del estacionamiento siempre ha ido para atrás. Primero el Ayuntamiento nos pidió paciencia por las obras del aparcamiento del paseo marítimo, luego más paciencia por la construcción del párking de los Cantones. Después vinieron los bolardos y más tarde el carril bus. Ahora es la crisis y los centros comerciales. ¡Ni que Ikea nos fuese a sacar el hambre a todos!», explica un comerciante que alerta del peligro que ahora provoca el paso de los buses por el carril específico. «Recomiendo que la gente lleve a los niños de la mano y que la gente mayor tenga cuidado, porque el rebufo de los autobuses puede llevarse a cualquiera», apunta.

Petición del PP

El plan de peatonalización del Ayuntamiento tuvo ayer respuesta por parte del concejal del PP Julio Flores, que se refirió al proyecto de peatonalizar la calle de San Andrés. El edil popular criticó que el gobierno municipal siga sin poner en marcha, a pesar de las reiteradas solicitudes del PP, un estudio global de la movilidad en la ciudad, ya que «no se puede hacer un traje a base de pequeños recortes y de parches». «Es evidente -continuó- que la movilidad hay que afrontarla de forma global y no de forma individual en zonas concretas».

En este sentido, Flores explica que «esto es como un puzle, si mueves una ficha afecta al resto de piezas y eso es lo que todavía, después de 20 años, el actual alcalde no ha entendido en materia de movilidad». Recomendó al gobierno local que «no comience la casa por el tejado» y que afronte la movilidad «de forma global».

Sin embargo, María Jesús Pan, que regenta una tienda de menaje del hogar, muestra un grado de desesperación tal que no quiere oír hablar de planes futuros: «Que rectifiquen y que quiten el carril bus. La calle estaba mejor hace diez años. Las ventas han bajado un 50%, y total para que el bus adelante un par de minutos, que luego llega al tapón de la estrecha de San Andrés y todo lo que ha corrido antes no le sirve de nada. Y encima en invierno ducha a todos los viandantes».


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