Un enorme cilindro de hierro apareció ayer varado en la playa de San Pedro de Veigue, en el municipio de Sada. La pieza se desprendió hace dos semanas de una de las bateas de la zona de Lorbé. Entonces, el temporal de viento que afectó especialmente a la zona de As Mariñas y la comarca de Betanzos destrozó uno de estos viveros flotantes.
Cada batea consta de entre cuatro y seis flotadores de este tipo, si bien los grandes armazones de chapa están siendo relevados por depósitos de fibra. Una de las armadoras con base en Sada anunció que iría por la tarde a la playa para retirar el armazón metálico con la ayuda de la marea. «Si no podemos, esperaremos al jueves porque ese día habrá una buena marea», señalaron. En la playa de Cirro, vecina del arenal de San Pedro, se encontraba ayer una de las vigas maestras de la batea destrozada con un cáncamo, además de otros flotadores de tamaño más reducido.