La Voz de Galicia

«Al gordo no se le espera hasta el 2020»

A Coruña

A. Mahía

De 1903 al 2003 el primer premio viajó ?a la ciudad en cuatro ocasiones y entre uno y otro pasaron más o menos 25 años

20 Dec 2009. Actualizado a las 02:00 h.

Vaya por delante que de cada cien euros que los coruñeses invierten en el juego a lo largo del año, 28 los emplean en la lotería de Navidad. Una barbaridad si tenemos en cuenta que hoy en día uno puede jugarse los cuartos hasta adivinando la vuelta en que se la va a pegar Raikkonen. Pero, de momento, el gordo resiste a Raikkonen, al póker o al número de patadas que puede llegar a recibir Messi entre el minuto 3 y el 14 de un partido. Además, ese tipo de cosas no te dan el gusto de la hoja del periódico con el tamaño de una sábana, de buscar tus números en busca de la pedrea el día después del sorteo. Para eso hay que comprar un décimo y participar en la fiesta del 22 diciembre.

Y eso que es difícil que toque. De hecho, en A Coruña solo han caído cuatro gordos (casi uno cada 25 años); si bien otros dos llegaron a la ciudad desde administraciones de fuera de Galicia. Y de los seis números que en su momento acercaron la fortuna del 22 de diciembre hasta A Coruña, tan solo uno puede adquirirse en una administración de la ciudad. Únicamente la número 14, El Filón de Oro, situada en el mercado de la plaza de Lugo, dispone de décimos en los que figure estampado uno de los números premiados con el gordo de Navidad en A Coruña. O, mejor dicho, disponía, ya que no quedan boletos del 25766 desde hace semanas. Algunos décimos los compró -siempre lo hace- un descendiente de uno de los agraciados en 1952. Aquel número no se vendió en una administración de la ciudad. Aquellas seis series del gordo fueron adquiridas en Madrid para repartir entre los funcionarios de la Delegación de Abastecimientos y Transportes de A Coruña. En total fueron noventa millones de pesetas.

El primer gordo de la historia de la ciudad no se disfrutó en A Coruña, sino en América. Ya llovió. Fue en 1903. Fueron cinco millones, una importante suma en aquella época, correspondientes al número 20297, que fue vendido por el lotero Fernando Mera. Tras las pesquisas de la prensa local, pronto se supo que el agraciado había sido un forastero que partió en el vapor correo Alfonso XII , rumbo a Cuba, donde se lo gastó. Tampoco de este número hay rastro en las administraciones coruñesas.

Un único ganador

Y los coruñeses no olvidarán jamás que en 1958 A Coruña se conmocionó. Seis de las siete series del gordo (el 33704) habían sido vendidas en la administración El Gato Negro. Interrogado por los periodistas, el administrador de la misma, señor Cuesta, dijo que ignoraba a quién se las había vendido. Tardó poco en saberse. Los 180 millones del premio los ingresó Pedro Barrié de la Maza en su propio banco.

Tampoco se vende aquí el 12176, premiado en 1974; o el 63369, que dejó 225 millones en Curtis en 1985 y que ahora solo puede adquirirse en Barcelona, Madrid, Vizcaya y Valencia, de donde vinieron los décimos premiados hace 24 años. Los trajo Roman Cases, el calvo de la lotería en Curtis, que continúa comprando décimos en Valencia. Pero no el 63369, sino el 30836.

El último gordo fue en el 2003. Si hacemos caso de la estadística, «hay que esperar al menos hasta el 2020 para que vuelva a tocar», dice algún lotero. O no.


Comentar