La Voz de Galicia

La finca en la que obró el constructor fugado fue donada a la Diputación

A Coruña

Bea Abelairas

02 Sep 2009. Actualizado a las 02:00 h.

La finca de Bergondo en la que el promotor fugado Javier Encabo Andrino dejó ocho casas a medio hacer fue una donación de una vecina del municipio a la Diputación en los años sesenta. En 1977 el ente provincial la vendió a una constructora bergondesa que, a su vez, la revendió al empresario que huyó con los 360.000 euros de los adelantos entregados por los compradores y dejando buena parte de las obras sin pagar.

El terreno regalado a la Diputación tiene una extensión total de 86.000 metros, de los cuales 81.000 conforman un monte de eucaliptales, que en la actualidad se está talando. En los 4.500 restantes es donde Encabo Andrino comenzó la construcción de ocho viviendas, debido a que las normas subsidiarias del año 1993 los clasificaron como suelo de núcleo rural. La alcaldesa, la socialista Alejandra Pérez-Máquez, recuerda que las normas subsidiarias que establecieron esta recalificación y que están vigentes no las elaboró el PSOE, pero también garantiza que cumplen con la normativa vigente.

No hay avales

Pérez-Máquez asegura que no se trata de una urbanización, ya que la clasificación del suelo no lo permitiría. El promotor tramitó una licencia para viviendas unifamiliares y evitó así depositar una cantidad de dinero ante el Concello en concepto de aval. «La ley no le exige que tenga que urbanizar la zona en este caso, aunque si se realizó en este caso una cesión al Concello de una franja de terreno en el frente de las casas», según precisan fuentes municipales.


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